Prueba nuevo Honda Fit
17/06/2014 Pruebas de manejo

Prueba nuevo Honda Fit

Aprovechamos la presencia de Autocosmos en México para probar a la tercera generación del compacto nipón antes de su llegada al país.

Desde sus inicios el Honda Fit dio de que hablar con un diseño práctico y versátil, pero no muy atractivo. Nació en 2001 (llegó al país en 2003) con una propuesta motriz interesante y poco vista en esa época: un motor pequeño y una transmisión CVT opcional. En 2007 Honda presentó la segunda generación del Fit, la que tenemos actualmente en Argentina, y en esta ocasión los ingenieros optaron por ofrecer una transmisión automática tradicional y un diseño más atrevido y masculino.

Ahora Honda presentó a nivel global la tercera generación del Fit y como ya se produce en la planta de Celaya, Guanajuato, Autocosmos aprovechó su presencia en México para probarla en exclusiva.

 

Mecánica

El nuevo Fit cuenta con un propulsor de última generación que ofrece doble árbol de levas a la cabeza (DOHC) dotado un sistema de admisión variable denominado i-VTEC y además, cuenta con inyección directa de combustible, algo nunca antes visto en ese segmento de vehículos.

El motor de 1.5 litros entrega 130 CV a 6.500 revoluciones y un de torque de 154 Nm a 4.600 rpm. La transmisión vuelve a ser por variador continuo (CVT) pero de nueva generación, que promete una sensación de mayor control.

La plataforma es compartida con el nuevo Honda City –que podríamos decir que es la versión sedán del Fit- y del futuro SUV subcompacto de la marca llamado Vezel o HR-V.

 

Diseño

En apariencia se ve más pequeño que el anterior Fit, cuando en realidad es 80 mm más largo. En el exterior notamos muchas líneas de carácter deportivo. En los laterales hay líneas de carácter muy intensas que le brindan mucho estilo, nacen en las puertas delanteras y terminan en la parte trasera del Fit, justo donde está la óptica que irónicamente se parece mucho a las usadas por Volvo.

 

Interior

La buena calidad de materiales es completamente coherente al segmento del Fit, con superficies suaves al tacto pero no para llegar a los que encontramos en un premium. La modularidad de los asientos traseros es uno de los puntos fuertes ya que se pueden transportar cosas grandes. El asiento trasero es abatible en dos secciones (60-40), y gracias al sistema Space4you el área trasera queda prácticamente libre para transportar objetos de gran volumen al levantar la parte baja del asiento contra el respaldo. El baúl se aprecia pequeño, pero no lo es ya que esos 80 mm que creció también se notan aquí.

Hoy por hoy la conectividad es un rubro que puede ser detonante de compra para algunos clientes, y el Fit cumple con ese rubro sin ofrecer nada espectacular. Empecemos por un equipo de audio con una pantalla de cinco pulgadas (no táctil), cuenta con entradas Bluetooth, USB y Aux, y las funciones pueden controlarse desde el volante.

 

Comportamiento dinámico

En el caso del Fit, la caja CVT es una de sus mayores virtudes, ya que la respuesta es bastante ágil y esa sensación de falta de empuje que presentan las transmisiones de este tipo es prácticamente nula en el Fit.

El Honda Fit es un buen compañero en el tránsito pesado y si se presiona el botón verde con la leyenda ECON, el manejo puede ser un divertido reto a la eficiencia y la economía de combustible que nos invita a pisar el acelerador de forma sutil y prudente para no gastar combustible de más ¿Cómo funciona el ECON? A los costados del velocímetro se localizan dos señales lumínicas, que al momento de pisar el acelerador se iluminan de un azul intenso, si se reduce la aceleración dichas luces mutan al verde, también hay un dial digital que nos va informando de la cantidad de litros consumidos con el ritmo que llevamos.

El habitáculo es silencioso y el tacto de la marcha se transmite muy bien al volante. El agarre es bueno, aunque el radio de giro de la dirección nos pareció corto, por lo que hay que hacer varios movimientos en maniobras de estacionamiento.

 

Conclusiones

Sin duda un salto cuántico. El anterior Fit ofrecía un diseño fresco pero el nuevo es mucho más atractivo, ¡claro ayuda mucho el amarillo chillante de la unidad de evaluación!

Hay algunos puntos negros que no nos encantan en un vehículo de ese precio, por ejemplo, el aire acondicionado no es automático, el equipo de audio es bastante soso y podría ofrecer un sistema GPS.

Tendremos que esperar a que llegue a Argentina para ver cómo queda configurado el equipamiento y a qué precio será ofrecido.

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