Exclusivo: Prueba Porsche Panamera 4 E-hybrid
06/02/2017 Pruebas de manejo

Exclusivo: Prueba Porsche Panamera 4 E-hybrid

El equilibrio justo entre deportividad y eficiencia.

Hace apenas unos meses Porsche nos sorprendía con la segunda generación del Panamera. El sedán con estilo coupé mejoraba en todos los aspectos, como es usual entre generación y generación. Sin embargo, el avance del nuevo modelo, cuyo nombre se inspira en la Carrera Panamericana de México, era notablemente mayor a lo acostumbrado.

Ahora la marca alemana agrega una nueva variante a la familia que ya tenía al 4S y al Turbo. La híbrida 4 E-Hybrid nos dio la excusa perfecta para viajar al extremo sur del continente africano para conocer y manejar este sedán de lujo que promete niveles de eficiencia que suenan exorbitantes, incluso para un compacto con motor minúsculo. Todo sin siquiera sacrificar ni un poco del desempeño y deportividad que se esperan de un Porsche. No olvidemos que este nuevo plug-in híbrido se beneficia de la experiencia que obtuvo la marca al desarrollar el 918 Spyder.

Su nombre se inspira en la Carrera Panamericana de México.

Ciudad del Cabo es la segunda ciudad más grande de Sudáfrica. La figura y el recuerdo de Nelson Mandela parecen omnipresentes en esta ciudad costera, que sorprendentemente nos recibió con un clima cálido y seco. Sus playas y paisajes son realmente encantadores, pero como toda gran ciudad, su tráfico está siempre congestionado. Por eso los primeros kilómetros recorridos a bordo del Panamera 4 E-Hybrid fueron perfectos para probar el modo eléctrico del auto. La autonomía eléctrica, (siempre que vayamos a menos de 140 Km/h) es de 50 Km. Es silencioso y refinado, más en comparación a sus competidores.

La autonomía eléctrica, siempre que vayamos a menos de 140 Km/h, es de 50 Km.

Una de las cosas que más soprendieron de Ciudad del Cabo fue la cantidad de vehículos premium en las calles, atípico para una ciudad que no pertenece al primer mundo. También su asfaltado y la señalización corren a la par de las ciudades más importantes del globo. De todos modos, el auto más repetido era el VW Golf MK1, fabricado durante 25 años en tierras sudafricanas.

A pesar de los Mercedes-Benz y BMW que transitaban, el Panamera destacaba entre los autos.

Superada la parte urbana del recorrido, llegaba el momento de comprobar que las capacidades deportivas dignas de un Porsche no se hubieran perdido en el Panamera 4 E-Hybrid. Con el modo Sport o Sport+ seleccionado, el rugido del motor seis cilindros se hace notar y pisando el acelerador se puede sentir la patada que nos pega al asiento. En cuanto a las curvas tampoco decepciona, se planta con solidez y puede tomarlas a velocidades altas sin mostrar mayores inconvenientes.

Aunque pesa más de dos toneladas, hace el 0 a 100 en 4,6”.

Ya habiéndonos dado el gusto de la velocidad, decidimos que era hora de probar los modos que ofrecía esta versión ecológica del auto. El E-Power activaba el uso íntegramente eléctrico en contraposición con el Hybrid Auto Mode, que ponía a trabajar los motores para optimizar el consumo logrando la imprsionante cifra de 2.5L/100km. También es posible resguardar la batería para otro momento con la funcionalidad E-Hold, y hasta incluso podemos hacer que el motor no sólo alimente al auto sino que también haga de cargador de la batería con el modo E-Charge.

 

Corazón electrificado

El tren motor es prácticamente igual que el del Panamera 4, el ya mencionado V6 biturbo de 2.9 litros acoplado a la nueva transmisión PDK de doble embrague y ocho relaciones. Sin embargo, en este caso la presencia de un motor eléctrico aumenta la potencia en comparación al Panamera 4, logrando 462 CV y 700 Nm de torque.

Los motores eléctrico y de nafta funcionan armoniosamente

Lo interesante es que en vez de emplear un acoplamiento electrohidráulico para coordinar el funcionamiento entre motor eléctrico y de nafta, el vehículo cuenta con un decoupler que usa un embrague controlado por un actuador eléctrico, más rápido y suave al entrar en acción. Adicionalmente, en el modelo anterior era necesario pisar al 80% el acelerador para obtener la asistencia del motor eléctrico, mientras que ahora tanto el motor de combustión como el eléctrico se combinan armoniosamente desde el momento que tocamos el pedal.

La batería que está ubicada debajo del baúl es de iones de litio y se enfría por líquido. Resulta sorprendente que, pese a mantener el mismo tamaño que la del modelo anterior, su capacidad haya pasado de 9,4 a 14,1 kW/h. Esta batería se puede recargar completa en casi seis horas utilizando un tomacorriente de 220V, aunque optando por el wallbox de 220v con 30 A, el tiempo disminuye a 3 horas y media.

 

Discretas diferencias

Las diferencias entre el Panamera 4 E-Hybrid y el resto de la gama son pocas. El color verde fosforescente de las pinzas de freno, el emblema “e-hybrid” ubicado en el costado de los guardabarros, y unas discretas agujas en el tablero, que simula ser analógico pero es digital. Asimismo, el Porsche Advanced Cockpit con su pantalla de 12,3” cuenta con un menú específico que avisa al conductor del estado de carga de la batería, recuperación de la energía y demás funcionalidades relacionadas con el sistema híbrido.

 

Híbridos, ¿sí o no?

Sí, aunque aclaro que durante mucho tiempo me consideré un detractor de este tipo de vehículos. Entendía que eran simplemente una estrategia de marketing que no aportaban ningún beneficio real al comprador. Sin embargo, conforme la tecnología avanza, lo propio hace mi percepción. Además no podremos volver a ver a los híbridos con los mismo ojos luego de la triada de hiperdeportivos que lanzaron su variante respectiva: el Porsche 918 Spyder, la Ferrari LaFerrari y el McLaren P1. Incluso el Ford Mustang tendrá variante híbrida en poco tiempo.

El solo considerar que puedas tener un sedán realmente pesado que no sólo logra el 0 a 100 debajo de los 5”, sino que también consume 2.5L/100 Km en condiciones ideales, que se maneja impecablemente al límite y te dá 50 Km de autonomía eléctrica… es imposible de desacreditar.

La tecnología híbrida nos abre la posibilidad de tener autos más eficientes, más rápidos y divertidos. Y eso, por lo menos mientras la autonomía de los eléctricos puros siga siendo baja, los híbridos se consolidan como una opción más que interesante. Y aunque es absolutamente cierto que un Panamera 4 E-Hybrid no es un auto para cualquiera, también es cierto que un Toyota Prius o un KIA Niro son accesibles para una porción sumamente grande del mercado. Eso sí, tampoco le pidas a tu Prius que acelere como este Porsche…

 

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Porsche Panamera 4 E-Hybrid

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