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Exclusivo, probamos el nuevo BMW Serie 4 coupé

El serie 3 coupé se reinventa para separarse de su símil de cuatro puertas.

Exclusivo, probamos el nuevo BMW Serie 4 coupé

 

El BMW Serie 3 coupé ha quedado en el pasado para esta generación del icónico modelo premium que ahora se separa de esta nomenclatura para crear el Serie 4. Así, BMW deja los números impares para las versiones de tres volúmenes –o sedanes- y los pares para los coupés.

La idea detrás de este movimiento un tanto extraño -ya que el nombre del Serie 3 tiene una larga historia y tradición- es hacer de esta versión algo más especial y exclusivo, tal y como lo hace la competencia (léase Audi) con éxito.

El BMW Serie 4 es 160 mm más bajo que el antecesor Serie 3 coupé y es incluso el auto con el centro de gravedad más bajo de toda la gama actual de BMW, incluyendo el Z4.

La cabina está situada más atrás para darle un toque más deportivo y las diferencias estéticas se dejan ver al instante con la nueva generación del Serie 3. Todo indica que se trata de un auto diferente y más deportivo pero que mantiene un parentesco sin duda muy directo con su hermano sedán.

La aerodinámica también ayuda a crear un concepto más deportivo que en el Serie 3 y además incluye detalles completamente funcionales como las tomas de aire frontales y las salidas en los guardabarros delanteros que ayudan a enfriar los frenos y a disminuir turbulencias. Esto se traduce en un mejor coeficiente aerodinámico, que también va ligado directamente del consumo de combustible.

Una novedad del BMW Serie 4 es que estrena la versión nueva del iDrive para controlar el sistema de info-entretenimiento mediante la clásica perilla, pero que ahora permite la introducción de direcciones con letras dibujadas con el dedo sobre la misma perilla y comandos de voz mejorados. También, ahora la información del sistema de entretenimiento se despliega en el Head-Up display para que el conductor no tenga que quitar la mirada del camino cuando quiere cambiar de radio o de canción.

En la vista trasera del nuevo Serie 4 es donde más se nota la diferencia, también gracias a que ambos ejes son más anchos que en el sedán. Luce robusto, deportivo y también más bajo. Ésta ha sido nuestra vista favorita tras haber convivido dos días con el auto en las rutas de Canadá, cerca de la ciudades de Vancouver y de Victoria, en el estado de British Colombia.

En la pequeña presentación de la que fuimos parte, tuvimos oportunidad de conducir dos motores, el cuatro cilindros 2.0L Turbo Twin-Scroll de 245 CV y 350 Nm de torque que se denomina 428i, mientras que el tope de gama (hasta que se estrene el M4) es el 435i, con el motor de seis cilindros en línea de 3.0L de 306 CV y 400 Nm. Ambos están acoplados a la fantástica transmisión automática ZF de ocho velocidades, pero se puede optar también por la caja manual de seis cambios.

La respuesta del 2.0L es suficiente, dejando la opción del seis cilindros para quienes realmente vayan a tenerlo como un auto “juguete” y realmente tengan el tiempo para disfrutarlo en caminos abiertos. La verdad es que los 245 CV del cuatro cilindros son más que suficientes para la mayoría de los usuarios y se les saca muy buen provecho con la transmisión que es ágil, confortable y ayuda al ahorro de combustible.

La respuesta del 435i (3.0L, seis en línea) es inmediata gracias al Turbo Twin-Scroll que realmente no deja espacio para el famoso “Turbo lag” o retardo del turbo a bajas revoluciones; además es explosiva y muy satisfactoria para un manejo más deportivo. Aquí también se destaca al desempeño de la transmisión acoplada a una fuente de poder que entrega un torque muy parejo dentro de casi todo su rango de revoluciones.

BMW Serie 4 con equipo M

Héctor Mañón texto y fotos recomienda