Test drive

Fiat Uno 1.4 Attractive: Totalmente renovado

Probamos la segunda generación del Fiat Uno. Un auto moderno y novedoso.

Fiat Uno 1.4 Attractive: Totalmente renovado

Tras más de dos décadas de permanencia en el mercado con sucesivos y apenas cosméticos retoques, fue lanzada la segunda generación del Fiat Uno, la que revoluciona totalmente todo lo conocido del emblemático modelo, a tal punto que el nuevo Uno, en su aspecto y en los elementos que lo componen podría ser considerado como un auto diferente a aquél, del que únicamente por una cuestión evidente de marketing, es igual sólo en el nombre.

Todo lo demás es moderno y novedoso. Y digamos de paso, que el tradicional Fiat que arrancó su producción en 1989 se seguirá fabricando y comercializándose bajo la denominación de Fiat Uno Fire, la opción más económica de nuestra plaza.

Por ahora se ofrecía en versiones de cuatro puertas y portón, pero hace pocos días, comenzó la comercialización de la versión tres puertas.
 

El que vemos en las imágenes es el básico Attractive, que sin embargo incluye una extensa lista de opcionales que es acompañado por el Way, una variante con estética off road, en ambos casos propulsados por un motor de última generación, el 1.4 Evo, aunque de distribución de dos válvulas por cilindro.   

Estilísticamente, las formas de este producto del Mercosur -se fabrica en Brasil para el resto del mundo- remite a otro viejo conocido de la casa italiana, aunque poco visto por estas latitudes: el Panda.

El diseño corresponde al Centro de Estilo Fiat de América Latina con la colaboración de su par de Italia. Se llegó así a un dibujo que fue denominado “Round Square” (podríamos traducirlo por “cuadrado redondeado”) que remite inmediatamente al Panda, el exitoso modelo que en su momento reemplazó a los 147 (Spazio y sucedáneos) como vehículo de entrada a la marca.

El resultado fue –a nuestro entender, ya que está aquella verdad de “sobre gustos no hay nada escrito…”- realmente agradable, con una trompa prominente en la que destaca la gran toma de aire rectangular y los faros trapezoidales pero como en todos los trazos suavizados por curvas, bajo los cuales se ubican en el faldón del guardabarros las luces para niebla.

En el frente, en forma asimétrica tres pequeñas tomas de aire simuladas reiteran el logo del modelo. El parabrisas es muy lanzado.  

En cuanto al espacio habitable presenta un volumen directamente rectangular, ya que la cola cae verticalmente mostrando una tapa del baúl netamente convexa.

En los laterales, sobre ambas puertas, se ha aplicado una gruesa vagueta que sirve de protección.

El auto tiene un largo total de 3 metros 77 centímetros con una distancia de la nueva plataforma de 2, 38 metros.

El despeje, adecuado para nuestras calles y caminos, es evidentemente mayor que el del promedio de los vehículos de su segmento.

En el interior, contraponiéndose a la sensación de espaciosidad que provoca su techo alto, las butacas son algo angostas y de asiento blando.

Eso no interfiere en la posición de manejo que es más que correcta, con una barra de dirección que se regula sólo en su altura, dimensión que también puede cambiarse en el asiento, mediante una palanca que aparece en el lado central de la butaca.

El conductor se encuentra ante sí con un tablero de instrumentos que recuerda al del Fiat 500, con un cuadrante grande para velocímetro y un cuentavueltas de desarrollo vertical.   

En el sector trasero el espacio es justo, especialmente en lo que se refiere a las piernas de los ocupantes; en cambio, en lo vertical, es más que suficiente la distancia de cabeza a techo.

Eso no interfiere en la posición de manejo que es más que correcta, con una barra de dirección que se regula sólo en su altura, dimensión que también puede cambiarse en el asiento, mediante una palanca que aparece en el lado central de la butaca.

El conductor se encuentra ante sí con un tablero de instrumentos que recuerda al del Fiat 500, con un cuadrante grande para velocímetro y un cuentavueltas de desarrollo vertical.   

En el sector trasero el espacio es justo, especialmente en lo que se refiere a las piernas de los ocupantes; en cambio, en lo vertical, es más que suficiente la distancia de cabeza a techo.

Para los equipajes el nuevo Uno cuenta con una volumen equivalente a 290 litros (40 litros más que su antecesor y más aún que uno de sus rivales de franja, el Peugeot 206) los que pueden ampliarse volcando el respaldo trasero enterizo, parta lo cual hay que destrabarle previamente ambos extremos.
 
El equipamiento es básico pero agrega algunos componentes interesantes en el segmento. Buenos e ingeniosos porta objetos (hay uno para anteojos y una amplia consola de techo), aperturas internas de baúl y tanque.

Además, radio con CD, MP3 y USB pero de botoncitos muy complicados para operarlo, espejo “vigía” para el sector trasero, inmovilizador, limpia-lava luneta y por supuesto aire acondicionado (muy bueno) y dirección asistida. Para opcionales ver ficha técnica).

El 1.4 Evo que lo motoriza (en Brasil, también existe el 1.0, cilindrada  que allá tiene buena respuesta del público, y aquí no tanto) es de ocho válvulas pero con un sistema de admisión variable que debería darle con sus 85 caballos una velocidad máxima a la que no llega por la poca aerodinámica forma de la carrocería: en cuanto a velocidad máxima, apenas pudimos superar los 160 Km/hora.

El par motor es de 12,3 Kgm a 3.500 rpm, lo que equivale a decir que para extraerle lo mejor, hay que llevarlo en vueltas, alegremente, como se dice.

En la prueba de aceleración clásica, la de detenido a 100 Km/hora el mejor guarismo logrado fue de 12,7 segundos, razonable para un económico vehículo familiar del segmento de los pequeños.

Y hablando de economía, refiriéndonos a la operativa, digamos que el consumo en ruta a 120 Km/hora se estabiliza en aceptables 12,9 kilómetros por litro; relativamente, es mejor el que s obtiene en el tránsito urbano, donde se llega a 13 Km/litro.

En cuanto al frenado, si bien se consigue hacerlo parar derecho, se recorren 52 metros hasta que el auto se detiene totalmente desde los 100 Km/h.
     
Otras muy buenas notas se llevan la dirección, las luces de proyección  por su intensidad y especialmente las suspensiones, McPherson adelante y barra de torsión atrás, que otorgan un confort de marcha inesperado en un vehículo de este segmento.

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