Test drive

Audi A6 2.8 FSi Multitronic a prueba

Manejamos la nueva generación del sedán alemán y te contamos todo sobre esa experiencia premium de alto vuelo.

Audi A6 2.8 FSi Multitronic a prueba

 

En las épocas en que las marcas premium solo se dedicaban a los segmentos tradicionales (a diferencia de las llamadas generalistas), la oferta de Audi incluía un sedan mediano y uno grande, el primero era el 80 y el segundo el 100. La aparición del A8 en el tope de gama trajo consigo el cambio de denominación para la casa de los anillos y el 100 fue sucedido por el A6. Aquí probamos la 4ª generación del modelo, presentada internacionalmente a principios de 2011, que en realidad sería la 7ª, con una tradición que se remonta a 1968.

 

Características técnicas y mecánicas

El A6 utiliza una estructura híbrida con aceros de altísima resistencia y un 20% en componentes de aluminio (incluyendo partes de la carrocería), que se aplica mayormente en la parte frontal para mejorar el reparto de pesos. Así se logra una estructura extremadamente rígida, pero 30 kg más ligera que la de su predecesor (ver video asociado).

Las cuatro suspensiones son multibrazo y cuenta con el sistema Drive Select que aquí permite escoger entre dos modos de respuesta de dirección y transmisión. Otro aspecto destacado es el trabajo aerodinámico que incluye, entre otros, el carenado del vientre del sedán, permitiendo un Cx de 0.26 (ver nota asociada) .

Mecánicamente se ofrece con dos V6 de inyección directa, un 2.8 L de 204 CV y un 3.0L con compresor, de 300 caballos. Aquí probamos el más pequeño que se asocia exclusivamente a una transmisión automática por variador continuo (CVT) denominada Multitronic y descarga la potencia por las ruedas delanteras.

 

Diseño

El nuevo A6 ha crecido respecto de su antecesor, es más ancho (+19 mm) y con mayor distancia entre ejes (+67 mm), pero sutilmente más corto (-15 mm) y bajo (-5 mm). Estas medidas le entregan proporciones más deportivas, reforzadas por la cabina tirada hacia atrás, con un capot largo y una zaga compacta.

Si bien luce muy similar al A4, pero notablemente más grande, en general tiene un carácter más marcado que la generación anterior, cuyas líneas eran más suaves. Se destacan el capot curvado hacia el frente, la nueva parrilla hexagonal y la marcada nervadura de cintura, actuales firmas de Audi.

Una mención aparte merecen las luces delanteras, no tanto por su formato –muy similar al de otros Audi - sino por su tecnología que reemplaza cualquier bombita por LEDs. Su funcionamiento es adaptativo encendiendo automáticamente distintos grupos LEDs según los requerimientos de visibilidad, por ejemplo, en curvas, en caso de lluvia (también reemplazando los rompenieblas), o dejando encendidas las “altas” hasta que detecte otro auto y las baje para no encandilar.

 

Interior

Entrar a la cabina del A6 implica sumergirse en un mundo de perfección, suavidad (tanto de líneas como de empalmes), y bienestar. El diseño es fluido y muy similar al del A7, los tonos son suaves y los decorados sobrios. Se destaca el módulo central del tablero que visualmente parece flotar gracias a la línea gris que recorre su parte superior y continúa en las contrapuertas, en unas concavidades muy similares al diseño de un clásico Corvette 1956.

Buscando conservar la pureza de líneas, la gran pantalla central de 7” solo se despliega cuando es necesario o, a pedido del conductor. En ella podemos controlar casi todas las funciones del vehículo o inclusive visualizar el navegador, que necesita un fuerte upgrade de mapas, al menos al salir de la ciudad de Buenos Aires.

El control de todas las funciones está en la consola central con el ya conocido sistema MMI, controlado por una perilla, varios botones y un “pad” táctil que inclusive permite dibujar letras con el dedo para hacer búsquedas en el GPS o en la guía telefónica.

Remata el cuadro de instrumentos con efecto tridimensional y otra gran pantalla entre sus dos medidores de aguja donde podemos seguir controlando fácilmente opciones desde el volante incluyendo navegador, teléfono, estéreo (Bose opcional) de excelente sonido y computadora.

La pantalla recién nombrada también incluye el Night Vision, sistema que utiliza una cámara infrarroja para mostrar imágenes en blanco y negro de lo que sucede 300 metros adelante (más que las luces del vehículo) y que puede detectar diversas fuentes de peligro como vehículos o peatones, permitiendo tomar acciones preventivas mucho antes de verlos con los ojos (ver video asociado).

 

Manejo

Hay que destacar dos hechos fundamentales. Primero es que nuestro A6 de “entrada” posee un V6 de 204 CV y 280 Nm entre 3.000 y 5.000 rpm, cifras más que interesantes, aunque actualmente la marca posee el 2.0 TFSi que suelta 211 caballos y 350 Nm desde 1.500 hasta 4.200 giros. A favor del V6 hay que destacar su suavidad de funcionamiento, libre de toda vibración.

El segundo factor es la tracción delantera, ya que en este tipo de vehículos la potencia suele descargarse por el eje posterior o por las cuatro ruedas. Podemos decir que en el manejo común no hay grandes diferencias y que solo se nota con algún tirón en el volante cuando aceleramos vehementemente.

En marcha se aprecia una increíble fluidez y suavidad potenciada por la caja Multitronic que elimina todo tirón. Su trabajo se centra en mantener el motor funcionando constantemente cerca de las 1.500 rpm, aún acelerando, solo permitiendo que escale en el tacómetro cuando hundimos con ganas el acelerador. Inclusive en velocidades legales de ruta, el motor viaja en la franja más tranquila.

El Audi A6 cumple con una de las premisas de un buen premium, filtrar ruidos, asperezas y vibraciones para que no lleguen a la cabina. El calibrado de las suspensiones es muy bueno, tanto para ciudad como ruta. En caminos abiertos se siente prácticamente igual viajando a 120 km/h que a 150 km/h, con una estabilidad intachable y mínimas diferencias sonoras, resaltando el trabajo aerodinámico y de aislamiento acústico. Solo ante asfaltos “ruidosos” logra filtrarse el rumor del rodamiento.

El A6 está dotado del sistema Start-Stop que apaga el motor cuando nos detenemos en -por ejemplo- semáforos y lo vuelve a encender en el lapso de tiempo que tardamos en pasar del freno al acelerador. Destinado a ahorrar combustible en las ciudades, tampoco puede hacer magia contra el peso (circa 1.600 kg) y cilindrada del A6 cuyo consumo urbano promedio durante las pruebas rondó los 6.6 Km/L. En ruta si se destaca con cifras bajas hasta niveles similares al de un sedán mediano.

 

Conclusión

El nuevo A6 es un auto grande con poco más de deportividad en su estilo que la generación a la que remplaza. Su diseño no es tan estatutario, e inclusive se parece mucho a un A4, sin embargo sus medidas y las luces LED imponen su presencia donde vaya.

Exceptuando la tracción delantera, es un auténtico premium, perfectamente aislado de todo su entorno y mecánica, pero con el feeling suficiente, al que suma altas dosis de tecnología y confort. En ciudad, sus dimensiones complican el desplazamiento, pero en los viajes largos es una delicia, ofreciendo un ambiente simple, armónico y de soberbia calidad.

Audi A6 y sus principales tecnologías.

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