La Fórmula 1 de 2027 tendrá cambios importantes respecto del reglamento técnico estrenado en 2026. La Federación Internacional del Automóvil acordó en principio modificar las unidades de potencia para aumentar la contribución del motor a combustión interna en unos 50 kW y reducir en una cifra similar el aporte del sistema eléctrico ERS. El objetivo es pasar de una distribución cercana al 50/50 entre combustión y electricidad a un esquema más próximo al 60/40, con menos gestión de energía y más tiempo de carrera a fondo.
El cambio llega después de las primeras carreras de la nueva era técnica, en las que varios pilotos cuestionaron el exceso de lift and coast, la necesidad de administrar energía en plena vuelta y las diferencias de velocidad generadas por la recuperación eléctrica. Según la FIA, los ajustes aplicados en el Gran Premio de Miami mejoraron la competencia y no generaron problemas materiales ni nuevas preocupaciones de seguridad.
LOS MOTORES DE F.1 TENDRÁN MÁS POTENCIA TÉRMICA

La modificación central estará en la unidad de potencia. Desde 2027, el motor a combustión interna recibirá un aumento nominal de unos 50 kW, equivalente a alrededor de 67 CV, mediante un incremento del flujo de combustible. En paralelo, el despliegue eléctrico del ERS bajará también unos 50 kW.
En la práctica, el sistema eléctrico pasaría en la mayoría de los casos de 350 kW por vuelta a 300 kW. La F.1 seguirá siendo híbrida, pero con un reparto menos equilibrado entre combustión y electricidad.
El objetivo es que los pilotos dependan menos de algoritmos de gestión de energía para completar la vuelta ideal. Con el esquema actual, ir muy rápido en curvas puede dejar al auto con menos energía disponible en las rectas, una situación que generó críticas porque castiga al piloto por exprimir el auto en zonas de alta carga.
EL REPARTO PASARÁ DE 50/50 A 60/40

La generación 2026 nació con un reparto cercano al 50% combustión y 50% electricidad. Ese equilibrio fue presentado como uno de los grandes cambios técnicos de la nueva etapa híbrida, pero su aplicación en pista abrió problemas prácticos: mayor necesidad de ahorrar energía, diferencias de velocidad y una conducción menos intuitiva.
Con los cambios previstos para 2027, la proporción quedaría más cerca de 60% motor térmico y 40% aporte eléctrico. No será un regreso a los motores tradicionales, pero sí una corrección clara respecto del peso que tenía la parte eléctrica en la fórmula original.
MÁS COMBUSTIBLE Y POSIBLES DEPÓSITOS MÁS GRANDES
El aumento de potencia del motor a combustión no será gratis. Para entregar más potencia térmica, la FIA prevé elevar el flujo de combustible. Eso puede obligar a los equipos a revisar los monocascos y el diseño de los depósitos, porque los autos necesitarán llevar más combustible para completar las carreras. Esta modificación podría exigir cambios en los chasis para alojar tanques de mayor capacidad.
Ese punto trae un efecto secundario directo: más peso. En una F.1 que ya viene tratando de reducir tamaño y masa de los autos, cargar más combustible puede convertirse en uno de los compromisos más difíciles del reglamento 2027.
LA CARGA AERODINÁMICA TAMBIÉN ESTÁ BAJO REVISIÓN

Además del cambio en los motores, la F.1 estudia una posible reducción de carga aerodinámica para 2027. El Comité Asesor Técnico analizará opciones para bajar la carga de los autos en 20, 30 o hasta 50 puntos, mediante ajustes en zonas como el ala delantera, el piso y la arquitectura ubicada por delante de los pontones.
La explicación técnica es directa: los equipos encontraron más carga aerodinámica de la esperada con los autos 2026. Eso los hace más rápidos en curvas, pero reduce el tiempo y la intensidad de frenada, por lo que el sistema recupera menos energía.
Reducir carga permitiría que los autos frenen durante más tiempo, recuperen más energía y demanden menos potencia para empujar contra la resistencia aerodinámica. Pero la medida no está cerrada y puede afectar de manera distinta a cada equipo.
POR QUÉ LA F.1 QUIERE MENOS GESTIÓN DE ENERGÍA
El problema que intenta corregir la FIA no es solo de potencia. Es de lectura de carrera. En el esquema actual, el piloto no siempre puede atacar toda la vuelta, porque debe administrar cuándo gastar energía, cuándo recuperarla y cómo evitar quedarse sin despliegue eléctrico en plena recta.
El resultado buscado para 2027 es una Fórmula 1 más natural para pilotos y equipos: menos lift and coast, menos pérdida de velocidad por batería descargada y más margen para manejar al límite durante más tiempo. La FIA definió el cambio como una evolución para hacer la competencia más segura, justa e intuitiva.
QUÉ SEGUIRÁ IGUAL EN LA F.1 DE 2027

La Fórmula 1 no abandonará los motores híbridos. Tampoco volverá en 2027 a un esquema puramente térmico. Los autos seguirán usando unidades de potencia electrificadas, combustibles sostenibles y sistemas de recuperación de energía.
Lo que cambia es el equilibrio. El motor a combustión tendrá más protagonismo, el ERS entregará menos potencia y la aerodinámica podría ser ajustada para evitar que los autos generen más carga de la prevista.
LOS CAMBIOS TODAVÍA DEBEN APROBARSE
El acuerdo para modificar los motores desde 2027 es, por ahora, un principio de acuerdo. Los grupos técnicos deberán definir el paquete final y luego deberá ser votado por los fabricantes y el Consejo Mundial del Deporte Motor de la FIA.
La FIA también dejó abierta la puerta a nuevos ajustes, incluidos cambios vinculados con seguridad en largadas, condiciones de lluvia y señalización visual. Las mejoras de comunicación visual ya están siendo evaluadas para el Gran Premio de Canadá.
LA F.1 DE 2027 SERÁ UNA CORRECCIÓN DEL REGLAMENTO 2026

La Fórmula 1 de 2027 no será una categoría nueva, sino una versión corregida de la reglamentación estrenada en 2026. Los autos mantendrán la base híbrida, pero con más potencia térmica, menos despliegue eléctrico, posible reducción de carga aerodinámica y cambios derivados en combustible, peso y diseño del chasis.
La intención es clara: evitar que la gestión de energía defina demasiado la vuelta y permitir que los pilotos puedan correr más tiempo a fondo. En cifras, el cambio principal será pasar de una F.1 cercana al 50/50 a una más próxima al 60/40. En pista, la diferencia debería sentirse en autos menos dependientes del ahorro eléctrico y en carreras más fáciles de entender para pilotos, equipos y público.
Fuente: Automundo
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