Luego de cuatro años de abandonar la producción local, Stellantis prepara el regreso de Jeep a China. Esta vez, la estrategia apuesta por:
- vehículos eléctricos
- convertir al país asiático en una plataforma de exportación global.
La compañía dará un nuevo giro a su estrategia en aquel país con el relanzamiento de sus SUVs mediante una alianza con Dongfeng Motor Group. El acuerdo contempla el desarrollo y fabricación de vehículos electrificados destinados tanto a China como a otros mercados internacionales, algo inédito para modelos Jeep producidos en ese país.
La operación se materializará a través de Dongfeng Stellantis Automotive Technology Co., una empresa conjunta con una inversión de unos 1.200 millones de dólares y sede en Wuhan. La nueva compañía se encargará del desarrollo y comercialización, mientras que las instalaciones de Dongfeng Peugeot Citroën Automobile (DPCA) asumirán la producción.
Cuatro nuevos modelos electrificados

El plan contempla inicialmente cuatro vehículos nuevos:
- dos Peugeot
- dos Jeep eléctricos
Stellantis también señala que la nueva gama incluirá SUV eléctricos y modelos híbridos enchufables, que comenzarían a salir de las líneas de montaje en 2027 con destino a distintos mercados internacionales.
Cabe destacar que Dongfeng tendrá un papel clave en la parte tecnológica aportando:
- capacidades de investigación y desarrollo
- arquitecturas para vehículos eléctricos
- tecnologías de conducción y conectividad
Stellantis, por su parte, contribuirá con el posicionamiento de sus marcas, diseño y una red global de distribución.
La elección de Dongfeng responde también a su experiencia en vehículos de nuevas energías ya que el grupo chino desarrolla modelos eléctricos de alta gama bajo la marca Voyah y vehículos todoterreno electrificados de altas prestaciones con Mengshi, experiencia que podría servir como punto de partida para futuros productos Jeep.

El retorno de Jeep a la producción en China representa un cambio importante frente a la estrategia anterior cuando Stellantis puso fin en 2022 a la producción local de la marca después de que las ventas disminuyeran en ese periodo.
El nuevo planteamiento llega en un mercado radicalmente distinto, donde los fabricantes chinos de vehículos eléctricos han ganado terreno frente a las marcas occidentales. En lugar de competir exclusivamente con una gama desarrollada bajo esquemas tradicionales, Stellantis busca aprovechar la tecnología y capacidad industrial local para acelerar el desarrollo de modelos electrificados.