Desde hace años las automotrices buscan reducir su huella de carbono y el uso de materias primas nuevas, en muchos casos reciclando elementos. Porsche se lanza ahora a usar partes de baterías de sus vehículos 100% eléctricos para modelos nuevos.
"Con celdas de batería hechas con materias primas totalmente recicladas, como el litio o el cobalto, dimos un paso tecnológico importante. Esta innovación resulta clave para avanzar a la vez en economía circular y en seguridad de suministro, siempre con la misma exigencia: mejorar el proceso, la calidad y el uso eficiente de los recursos", afirma Joachim Scharnagl, miembro del Consejo de Dirección de Porsche AG como responsable de Compras.

Junto a la empresa de reciclaje alemana Cylib, la marca procesa las baterías de autos eléctricos que son reemplazadas en sus distribuidoras en Alemania. Los acumuladores son triturados mecánicamente hasta obtener un material llamado Masa Negra, un polvo oscuro que concentra el litio, el níquel, el cobalto y el manganeso. Tras la recuperación y el tratamiento de estos elementos, se convierten en cátodos nuevos.
“Además de recuperar esos metales, a Porsche le interesa sobre todo su calidad. El siguiente paso es que cumplan las altas exigencias de la marca en cuanto a excelencia y prestaciones. Las primeras pruebas apuntan ya a que el planteamiento es técnicamente viable. Se esperan más resultados en la segunda mitad de 2026. Las conclusiones del proyecto piloto servirán de base para un posible uso de estos materiales en celdas de batería de serie”, agregó la marca en un comunicado.
