Vendé tu auto
Test drive

Audi A1 S-Line 2012 a prueba

Este compacto nos demuestra que la potencia no está peleada con el consumo.

Audi A1 S-Line 2012 a prueba

Antecedentes

Estamos ante la versión tope del vehículo más pequeño que ofrece Audi, un compacto que está construido sobre la plataforma PQ25, la misma que da vida al Seat Ibiza y al VW Polo del conglomerado VAG (Volkswagen Group o Volkswagen Aktiengesellschaft) propietario también de la marca de los cuatro aros.

El A1 se presentó en el año 2010 y está fabricado en la planta de Audi en Bruselas, Belgica, el diseño es obra de Stefan Sielaff, un discípulo de Walter de Silva, cabeza de diseño del citado conglomerado alemán.

 

Características técnicas y mecánicas

Bajo el capot del motor se esconde uno de los propulsores más novedosos disponibles en el mercado, se trata del multipremiado 1.4 litros TSI Twincharger que cuenta con dos sistemas de inducción forzada de mezcla aire combustible, un compresor que alimenta en los regímenes bajos de revoluciones (hasta las 3.500 vueltas), momento enque un actuador eléctrico lo desacopla, dejando a un turbo que se encargue de la misma función en el rango medio-alto de rpm del motor (hasta las 7 mil vueltas).

La potencia del pequeño y eficiente motor es de 185 CV en el rango de las 6.200 revoluciones y la fuerza de torque es de 250 Nm entre 2.000 a 4.500 vueltas. La aceleración y los consumos de combustible son satisfactorios gracias a la combinación de  la transmisión de doble embrague de siete cambios denominada S-Tronic que envía la fuerza al eje delantero y los buenos niveles de eficiencia de la motorización.

Las dimensiones del A1 son 3.954 mm de largo, 1.740 mm para el ancho, la altura es de 1.416mm y 2.469 mm para la distancia entre ejes. El peso total del A1 es de 1.190 kilos, así es que, conjugado con los 185 caballos de poder, obtenemos una interesante relación peso-potencia de 6.4 kg/CV, la aceleración de 0-100 km/h en 6.9 segundos y la velocidad máxima obtenida es de 227 km/h.

El consumo combinado de combustible es de 18.78 km por litro, es decir 13.6 km/l en ciudad y 21.5 km/l en ruta.

 

Confort

La versión S-Line nos da la bienvenida con un aspecto totalmente Premium, los asientos están tapizados con una combinación de piel y tela, ambas de buena factura, las plazas delanteras tienen un diseño muy “racing”, son anchas y ofrecen buen soporte lateral.

Los materiales también se presentan de buena calidad, solamente resaltan algunos acentos metálicos en las toberas del aire acondicionado, en el marco en los controles del equipo de audio y unos discretos acentos en la palanca de cambios.

En la parte central del tablero encontramos una pantalla de cristal líquido de 6.5 pulgadas en donde aparece la información del navegador, así como diversas funciones del equipo de audio, estatus del teléfono acoplado y de la puesta a punto del vehículo, dicha pantalla es abatible y puede ocultarse con un sencillo movimiento.

El lujoso cuadro interior se remata con un inmenso techo de cristal.

En cuanto a conectividad el Audi A1 ofrece el sistema AMI (Audi Music Interface) para conexión de reproductores iPod, también ofrece Bluetooth para comunicación con teléfonos celulares.

 

Seguridad

Si ya nos olvidamos que el A1 es un auto Premium, su manufactura y precio se encargarán de recordarlo, un vehículo de este nivel tiene que ofrecer al comprador toda una gama de asistencias electrónicas que harán el transitar cotidiano en una experiencia más segura, en caso de accidente, incorpora Airbags frontales y laterales, así como variosprogramas de asistencia como  frenos antibloqueo ABS, Programa Electrónico de Estabilidad ESP, sistema antideslizante ASR y sistema de bloqueo electrónico del diferencial EDL, la óptica delantera es de xenón y la trasera de LEDs.

 

Diseño

El Audi A1 compite por un tipo de comprador que busca un vehículo más vanguardista que netamente funcional, que se vea elegante y fashion por decirlo de alguna manera. En este segmento de autos compactos de lujo se encuentran el MINI Cooper o el Alfa Romeo MiTo, por citar algunos.

La arquitectura exterior es un tanto desconcertante ya que al primer golpe de vista se nota más pequeño de lo que en realidad es, los pilares A y el C están unidos por una gruesa pieza empotrada en la carrocería que en el caso de nuestro vehículo de evaluación era de color plata, el contraste entre la zona acristalada y el resto de la carrocería es mayor por la diferencia de tonos.

Las puertas son de muy buen tamaño, por lo que el acceso a las plazas traseras es fácil.

La parte frontal es lo que más carácter le brinda al A1, la óptica principal tiene insertas las luces diurnas de LEDs, y la forma de las mismas brinda un look similar a los ojos de una bestia al acecho. El diseño es fluido, sin caer en recargamientos ostentosos y las líneas de carácter laterales enmarcan las llantas de aleación de 17 pulgadas.

 

Manejo

Gracias al relativamente bajo peso y la gran tecnología en el tren motriz, el A1 no defrauda a nadie, en cuidad el desempeño es muy satisfactorio, se podría pensar que siendo de pequeño cubicaje sería lento, pero aquí es en donde más brilla el compresor, que hace su trabajo en regímenes bajos de revoluciones, es decir subidas, cuestas o rampas. Pasado las 3.000 revoluciones se acopla el turbo que nos brindará aceleración inmediata a bueno regímenes de revoluciones.

Al llegar al semáforo el motor del A1 se detiene si la función Sart & Stop está activada, en cuanto el conductor levanta el pie del pedal de freno el motor cobra vida y gracias al buen escalonamiento de la transmisión, en pocos metros ya ganamos una buena aceleración.

Las autopistas son una delicia en el A1, se puede circular a buenos promedios sin que el motor presente fatiga o el consumo de combustible sea muy elevado, una vez acostumbrado a las reacciones del 1.4 litros, el conductor se dará cuenta que el rango óptimo de giro es entre las 2.000 a 4.000 revoluciones, gracias a la caja de cambios de siete velocidades, siempre se tendrá la mejor opción en para acelerar rápidamente sin perder torque.

El ajuste de la suspensión independiente hace que las imperfecciones del camino se sientan pero no molesten demasiado.

 

Conclusión

El A1 es un modelo que no deja callado a nadie, hay verdaderos detractores que lo consideran muy costoso, y fanáticos que le son fieles.

Es un producto con buena calidad, excelente manufactura y una buena red de concesionarios por todo el país, si el precio no es lo más importante en tu decisión de compra y te enloquece el A1 S-Line compralo, no te vas a  arrepentir.

Alejandro Konstantonis, texto y fotos recomienda

Contanos que opinas