Test drive

Prueba Citroën C3 1.5 ¿Menos es más?

Ya probamos la versión 1.6L 16V, ¿conservará el 1.5L 8V el mismo encanto?

Prueba Citroën C3 1.5 ¿Menos es más?

 

El nuevo Citroën C3 llegó con objetivos claros, volver a pelear en el renglón alto del segmento compacto, y para ello trajo un diseño más deportivo con elementos del DS3, con el cual comparte plataforma, un andar pulido, buenas dosis de equipamiento y el parabrisas súper panorámico, único en su especie.

Cerca de su lanzamiento probamos la versión full, Excusive, equipada solo con el renovado 1.6L 16V, que se mostró más interesante de lo esperado. Ahora analizamos el nivel de equipamiento básico, Origine con Pack Zenith, que viene asociada al 1.5L 8V de 90 CV y 132 Nm a 3.000 rpm, para ver si con menos potencia y amenidades, la propuesta de Citroën sigue siendo tan tentadora.

 

Diseño exterior e interior

Además de los cambios en las llantas, de diseño similar, pero en un solo tono y de 15” contra las 16” del C3 full, el resto de la carrocería se conserva inalterada, repitiendo incluso las tiras de LEDs en el frente.

En el interior, los decorados conservan el logrado símil aluminio de las bocas de ventilación y el no tan atractivo color de la consola central. Las cómodas butacas y los interesantes tapizados en relieve se mantienen en la versión 1.5L así como la regulación en altura de asiento y de profundidad en volante. El volante repite también el formato anatómico con base plana, pero sin el extravagante aplique aluminizado.

Una diferencia con la versión full está en los comandos de climatización, aquí el equipo es manual y el diseño de las perillas no luce bien. Pero el gran cambio está en el estéreo cuyo equipo pierde la entrada USB y la conexión Bluetooth, una completa lástima en un auto que juega el rol tecnológico y se sitúa en la parte cara del segmento.

Otros elementos que se pierden en esta versión son el control de velocidad crucero y los encendidos automáticos de luces y limpiaparabrisas, elementos interesantes, pero no indispensables.

 

Comportamiento dinámico

El 1.5L 8V tiene buen empuje, especialmente en ciudad, aunque no se siente brioso como el 1.6L 16V. Esto tiene que ver, en parte, con la diferencia de potencia y torque de 90 CV y 132 Nm vs. los 115 caballos y 152 Nm del 1.6L, pero también con la entrega, ya que no es tan urgente en el 8V, que comienza a soltarse a partir de las 2.000 rpm.

En ruta necesita 3.500 rpm para moverse a 120 km/h. A esta velocidad, la cabina se mantiene bien aislada de ruidos y la computadora indica un consumo promedio de 15.1 km/l. En cuanto a velocidad máxima, luego de mantener un rato el pedal derecho soldado al piso, logramos hacer llegar el velocímetro a 170 km/h a 5.000 giros.

Forzado en curva la tendencia es subvirante, pero el grip es bueno, con las gomas chillando para avisar con tiempo que están por perder la batalla contra el asfalto. En comparación con el 1.6L, solo el pedal de freno se siente distinto, con un recorrido inicial ocioso.

 

Conclusiones

El Citroën C3 de entrada a la gama conserva casi todas las virtudes del modelo full. Las principales quejas se centran en el estéreo que no cuenta con Bluetooth ni entrada USB (si tiene Aux), ya infaltables en este nivel de autos, y en las feas perrillas de climatización.

En seguridad merece destacar que desde la versión base hay doble airbag y ABS de serie.

Respecto de la dinámica, se siente con una entrega menos elástica y brillante respecto del 1.6L, en parte también por la ausencia de variador de árbol de admisión (VTi). Pero en la vida cotidiana, especialmente la urbana no cambia mucho la experiencia.

Si querés saber más sobre el nuevo Citroën C3, te recomendamos que leas la prueba que le realizamos a la versión 1.6L 16V VTi Exclusive.

Hernando Calaza. Fotos: Ezequiel Las Heras recomienda

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