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Nissan GT-R, un repaso por su historia

El Godzilla es un verdadero ícono de la autmoción japonesa.

Nissan GT-R, un repaso por su historia

De todos los modelos que ha tenido Nissan a lo largo de su historia, no hay ninguno como el GT-R. El Godzilla es catalogado como un icono de los autos deportivos por su gran desempeño, equiparable y algunas veces superior a superdeportivos con un precio sumamente superior.

A lo largo de sus casi 50 años de historia, el GT-R ha tenido una importante evolución tanto en diseño como en desempeño, y acá hay algunos aspectos destacados que vale la pena recordar:

El Skyline GT-R, basado en el Skyline de Prince Motor Company, debutó en el Salón de Tokio de 1969. Con el código C10, este deportivo con carrocería de cuatro puertas y un diseño cuadrado surgió con un motor de seis cilindros en línea de 6.0 L con 160 CV.

La siguiente generación del Skyline GT-R fue presentada y descontinuada en 1973. El modelo de dos puertas fue presentado en 1971, y fue ofrecido solo como coupé. En el caso del C110, fueron conservados los espejos retrovisores montados ​​en los guardabarros y la suspensión independiente en las cuatro ruedas. Por desgracia, la crisis del petróleo significó que autos como el GT-R cayeran en desgracia y Nissan detuvo la producción de este icono.

Tras una larga ausencia, Nissan trajo de vuelta al Skyline GT-R en 1989. Dentro de las innovaciones de la tercer generación estaba la tracción inegral, el motor de 2.6 litros turbo, productor de 280 CV y ​​279 Nm de torque.

Para la siguiente generación del GT-R, el R33 pesaba casi 1.500 kg, 90 más que antes. Asimismo, tenía un segundo nivel de equipamiento, el V Spec, que traía de serie el diferencial de deslizamiento limitado para aprovechar al máximo los 280 CV.

En su quinta generación, se destacó por su poder de 327 CV, el diseño aerodinámico y ​​el tablero digital de 5,8". A través de esta pantalla, el Godzilla ofrecía controladores y lectura digital de la presión de del turbo, la fuerza G, tiempos de vuelta, entre otras cosas.

Esta generación fue la primera en abandonar la denominación Skyline y sólo conservar las iniciales GT-R. De la mano de un diseño agresivo, este deportivo ha causado la admiración de propios y extraños gracias a su V6 biturbo (565 CV), la caja de doble embrague y la tracción total.

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