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Test KIA Carnival: A lo grande

Ofrece 11 asientos, ¿pero es un simple lleva gente o un verdadero megafamiliar?

Test KIA Carnival

Monovolumen, MPV o Minivan, llamalo como quieras, pero el KIA Carnival (también denominado Sedona en otros mercados) es uno de los pocos representantes que quedan de los clásicos vehículos para familias grandes. Sin embargo, ya hemos visto que muchos de estos modelos con muchos asientos están más del lado de un utilitario reformado, ¿será este el caso? Vamos a analizarlo parte por parte.

11 y 6

La configuración del KIA Carnival alcanza los 11 asientos, los dos delanteros y tres filas de tres plazas cada una. Sin embargo, atrás de todo solo entran niños y está muy pegado al portón, por lo que recomendaría que sea solo de uso temporal. Lo bueno es que si querés liberar baúl solo tenés que tirar de una correa para que el banco quede escondido debajo del piso liberando 359 litros de baúl.

Si el banco del fondo está activo, entonces vas a tener que jugar con la corredera longitudinal de las otras dos filas para que todos encuentren algo de espacio para sus piernas, pero con el banco del fondo en reposo podés hacer llevar hasta atrás de todo las dos filas intermedias generando espacio de sobra para las piernas.

Tenés 11 plazas ajustadas o 6 de lujo

Las dos filas de asientos intermedios ofrecen en el medio pequeños “transportines” que se pliegan para facilitar el acceso a todas las plazas, el problema es que estas dos plazas son temporales ya que no ofrecen apoyacabezas y sus cinturones son solo de dos puntos. Acá viene la revelación, si plegás los respaldos de los transportines, se transforman en mesitas. Sumale que podés reclinar los respaldos de los cuatro asientos que quedan activos en los laterales y entonces tenés una suerte transporte para ejecutivos.

En resumen, tenés 11 plazas ajustadas o 6 de lujo a las que se suma climatizador independiente para el sector trasero, cortinas en las cuatro ventanillas laterales, puertas eléctricas y un doble techo de cristal, tomas USB y algunos portaobjetos, al menos en la versión acá probada. Si esta explicación se pone difícil, te recomendamos ver el video que acompaña a esta prueba.

Adelante

En los asientos delanteros te encontrás con mucho espacio, solo con ver el ancho de la consola central te das cuenta de la distancia que hay entre las butacas del KIA Carnival. El tablero es sólido, con plásticos de calidad y todo está a mano, práctico y bien presentado. El cuadro de instrumentos es claro con un display que suma buena información y el equipo multimedia es fácil de usar, no tiene GPS propio en su pantalla táctil de 7”, pero te permite usar Android Auto y Apple CarPlay.

Te completa una serie de guartutti incluyendo 2 guanteras, contrapuertas y el apoyabrazos que esconde una caverna donde entra hasta un termo parado.

Baúl y auxilio

Como te comentaba antes, si tenés todos los asientos en función, no tenés baúl. Si escondés la tercera fila llegas a casi 400 litros y podés seguir reclinado asientos aunque no los podés esconder en el piso, ni retirarlos, al menos de manera simple. Además de las puertas laterales, el portón también está motorizado.

Respecto del auxilio, la buena noticia es que no es temporal, la mala es que no tiene y en su lugar hay un kit de reparación, solución que se repite en casi todos los modelos “lleva mucha gente”.

Seguridad

Este aspecto cubre lo esperable para un auto de su precio y porte con 6 airbags y ESP, sin embargo, lo que no me convence es el tema de los cinturones ventrales en las tres plazas centrales y la ausencia de apoyacabezas en las centrales de la segunda y tercera fila. Los anclajes Isofix están solo en las dos plazas laterales de la segunda fila donde los padres pueden tener más cerca a los chicos, mientras que en las demás se pueden usar boosters sin esas fijaciones.

Comportamiento dinámico

La gran diferencia entre un utilitario reconvertido y un MPV o Momovolumen la vas a tener en posición de manejo, el comportamiento dinámico y grado de refinamiento. Empezando por el principio, no te sentás alto y con las rodillas a 90º como en una van, acá tenés cómodas butacas en cuero con regulación eléctrica y volante de auto que se regula en altura y profundidad.

la novedad de una nueva caja automática de 8 cambios

En cuanto a la dinámica, al frente tenés un 2,2 litros turbodiésel que genera 197 y 441 Nm de torque con la novedad de una nueva caja automática de 8 cambios. El andar es suave, en marchas bajas se nota la lucha entre el convertidor de par y la masa a mover, pero después de eso tenés tanto fluidez como poder de reacción. La visibilidad es buena también, solo recordá revisar bien los retrovisores antes de cambiar de carril porque todavía quedan muuuuchos metros de Carnival a tus espaldas.

Las suspensiones son confortables y de trabajo pulido. Solo tenés que tener cuidado con la velocidad en accidentes grandes como lomos de burro ya que la masa se hace sentir y podés llegar a golpear abajo en el bamboleo de la carrocería.

aislado del exterior y de la mecánica sin importar la velocidad a la que circule

En ruta el KIA Carnival es todo serenidad, siempre bien aislado del exterior y de la mecánica sin importar la velocidad a la que circule. Obviamente no le podés pedir reacciones deportivas, pero en términos generales la estabilidad está más que garantizada.

A 120 km/h reales (125 de velocímetro) viaja con solo 2.000 rpm y te pide a cambio 8,2 litros cada 100 km. En ciudad, la relación masa/inercia se hace notar más con 13,4 L/100km. Ahora si hablamos de reacción, pisá a fondo el acelerador y esos 441 Nm se transforman en un 80 – 120 de 8,3 segundos en D y de 7,3 si vas al modo manual y ponés la caja en 3º.

Conclusiones

Hay algo muy curioso con el KIA Carnival, tiene éxito donde no lo esperaba, pero no se luce tanto donde creo que debería haber brillado más. En resumen, dinámicamente es impecable, refinado, rápido, eficiente, lo más alejado de una van; mientras que le pediría más modularidad interna. La última fila de asientos está ahí para uso temporal, pero sacando eso, hubieran sido mejor 6 asientos independientes en lugar de esos transportines sin apoyacabezas y con cinturones de dos puntos.

dinámicamente es impecable, refinado, rápido, eficiente

Queda el tema del precio, que obviamente no es barato, aunque en 2019 la gama se amplió con una oferta de entrada de gama y otra tope de línea que podés analizar en el Catálogo de Autocosmos.

 

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