
Stellantis quiere dejar atrás los problemas que tuvo con sus motores, especialmente los Puretech, y ya puso en marcha una serie de acciones tendientes recuperar la confianza, incluyendo el paso a cadena de los 1.2 MHEV y el desarrollo de una nueva gama de propulsores, que serían estrenados durante 2026.
La primera de las novedades es la nueva tecnología para automóviles híbridos enchufables (PHEV), a los que en paralelo se le sumaría una nueva camada de motores a nafteros de cuatro cilindros con hibridación que reforzaría su catálogo de oferta térmica ahora que la apuesta por la electrificación total está en retroceso.
El primer motor en llegar vino de la mano de la nueva generación del Jeep Cherokee, y correspondería a un bloque 1.6 litros, que podría ser HEV o bien PHEV. La segunda novedad será el GME-T4 Evo, que reemplazaría al 2.0 litros turbo que también será adoptado en variantes HEV y PHEV.
Test Rampage 2.0 Turbo
