Doriane Pin ya no está solamente en la lista de jóvenes promesas que Mercedes acompaña desde cerca. Desde el viernes 17 de abril de 2026, la francesa también puede decir que manejó un Fórmula 1. Lo hizo en Silverstone, al volante del Mercedes W12 de 2021, en una jornada que tuvo bastante más valor que una simple postal para redes sociales. Según Mercedes, su rendimiento impresionó por ritmo, feedback y comprensión técnica.
El dato grueso ya alcanza para entender por qué esta prueba importa. Pin, de 22 años, se convirtió en la primera mujer en conducir un Mercedes de Fórmula 1 y, además, en la primera campeona de F1 Academy en completar un test con un auto de la máxima categoría. No es un detalle menor ni un truco de marketing simpático: es un movimiento concreto dentro del programa de desarrollo del equipo de Brackley.
SILVERSTONE, EL W12 Y UNA PRUEBA QUE FUE EN SERIO

Foto: Prensa Mercedes AMG F1 Team.
Mercedes eligió para el ensayo el circuito National de Silverstone, de 2,639 kilómetros, un trazado corto pero útil para que una piloto sume repeticiones, entienda procedimientos y gane confianza en un auto muy distinto a cualquier monoplaza de formación. Pin completó 76 vueltas, equivalente a 200 kilómetros, en su primer contacto con un F1 moderno. El coche tampoco era cualquier coche: el W12 fue el Mercedes que le permitió al equipo conquistar la Copa de Constructores de 2021.
Antes de subirse, Pin pasó bastante tiempo en el simulador del equipo y trabajó con los ingenieros para entender rutinas, sistemas y procedimientos específicos del auto. Esa preparación previa fue destacada por Mercedes como una parte central del ensayo. En la pista, Andrew Shovlin, director de ingeniería de carrera del equipo, remarcó que la francesa se mostró profesional, bien preparada y cómoda desde las primeras vueltas.
La propia Pin dejó en claro la dimensión emocional del momento. Dijo que manejar un F1 por primera vez fue “irreal”, que intentó “disfrutar al máximo la oportunidad” y que, al mismo tiempo, “quiso hacer el mejor trabajo posible”. También explicó que el W12 le resultó muy distinto a todo lo que había conducido antes, “más grande y más potente”, y que fue construyendo confianza vuelta a vuelta.
POR QUÉ ESTE TEST SÍ CAMBIA ALGO

Foto: Prensa Mercedes AMG F1 Team.
Conviene ponerle freno a la ansiedad porque una prueba no equivale a una butaca futura en Fórmula 1. Pero tampoco corresponde minimizarla. En el ecosistema actual, donde las academias de pilotos son cada vez más estructuradas y las oportunidades reales escasean, un test de este tipo funciona como validación interna. Mercedes no solo le dio kilómetros: le dio contexto de trabajo, exposición técnica y una señal pública de confianza.
Ahí está el punto fino del asunto. El equipo viene construyendo a Pin como parte de su proyecto de desarrollo, y este paso encaja con esa lógica. Tras consagrarse campeona de F1 Academy en 2025, cerrando el título en Las Vegas, la francesa arrancó 2026 como Development Driver de Mercedes. Además, el equipo la ubicó como mentora de su piloto de F1 Academy para esta temporada, la estadounidense Payton Westcott.
Eso explica por qué el test no aparece aislado. Forma parte de una hoja de ruta más amplia. Mercedes también confirmó a fines de marzo que Pin sumará este año un rol como Development Driver dentro del programa de Peugeot en el WEC, con trabajo de simulador, tareas junto a ingenieros y participación prevista en el rookie test de Bahréin con el 9X8. O sea: Mercedes la proyecta, pero no la guarda en una caja. La está haciendo rodar, trabajar y crecer en distintos frentes.
En una época donde demasiadas veces se habla de caminos, oportunidades y diversidad como si fueran slogans de conferencia, Mercedes puso a Doriane Pin en un auto campeón del mundo y la dejó trabajar. Después se verá hasta dónde llega. Por ahora, el dato duro ya quedó escrito: Pin ya manejó un Fórmula 1, y lo hizo dejando una impresión seria en uno de los equipos más pesados del paddock.
Fuente: Automundo