Prueba nuevo Honda Civic
12/04/2016 Pruebas de Manejo

Prueba nuevo Honda Civic

Mucho antes de su llegada al país, ya probamos en México a la nueva generación del sedán nipón.

La décima generación del Honda Civic, uno de los medianos más exitosos sobre todo en los Estados Unidos que acaba de ser nombrado North American Car of the Year, es un producto completamente nuevo que confirma las intenciones de Honda por recuperar ese halo de marca emocionante, de buen manejo, con motores extraordinarios y modernos.

Las líneas de diseño son agresivas y atrevidas, recuerdan más a los llamados coupés de 4 puertas que a los sedanes tradicionales de 3 cuerpos. En general luce musculoso y la parte trasera con esas dramáticas luces es definitivamente la parte más distintiva.

 

Técnicas y seguridad

Bajo el capot encontramos un nuevo 4 cilindros de 1.5 litros con turbo e inyección directa que entrega 174 CV.

Bajo el capot encontramos un nuevo 4 cilindros de la familia Earth and Dreams con 1.5 litros, turbo e inyección directa que entrega 174 CV y 219 Nm de torque y que se acopla a una transmisión variable continua CVT que envía la potencia a las ruedas delanteras.

En materia de seguridad encontramos que el Civic fue nombrado recientemente Top Safety Pick+ por parte del IIHS; dentro de la lista de equipamiento encontramos: airbags, ABS, ESP, cámara de visión trasera con 3 perspectivas diferentes y un interesante monitor de punto ciego que se despliega en la pantalla central proyectando la imagen proveniente de una cámara colocada en el retrovisor.

Resulta medio raro que cuente solamente con este sensor a la derecha, siendo que del lado izquierdo también existe punto ciego, adicionalmente solo se activa cuando activamos la direccional, con lo que en caso de no tener esta buena costumbre no sirve de mucho. Un testigo en la base del pilar A como otros autos habría complementado muy bien. Asimismo, no cuenta con sensores de estacionamiento acústicos, que resultan de gran ayuda dado que calcular la distancia solo con la cámara es difícil.

 

Interior y confort

La cabina es bastante más sobria de lo que cabría esperar luego de observar el extravagante exterior

La cabina es bastante más sobria de lo que cabría esperar luego de observar el extravagante exterior, eso sí, la calidad de materiales y ensamble es de lo mejor que hay en el segmento. Las superficies son suaves al tacto y en general, el habitáculo genera una atmósfera de calidad y atención al detalle.

Cuenta además con algunas soluciones interesantes como la consola central que ofrece un espacio de almacenamiento inmenso y ofrece en su interior una pequeña bandeja y portavasos corredizos, así como una división al fondo para evitar que las cosas se muevan de un lado a otro. En la parte inferior del tablero encontramos un espacio exprofeso para colocar el teléfono móvil que cuenta con unos aditamentos para mantener los cables ya sea de datos o del cargador en su lugar y así no tener que perseguirlos cada que sean necesarios.

Por su parte, el cluster de instrumentos está dividido en 3 secciones, la central cuenta con una gran pantalla a color en donde se despliega el cuenta revoluciones de la manera tradicional, es decir como un reloj análogo. La velocidad se muestra mediante con un gran número al centro, más abajo tenemos información configurable como: rendimiento de combustible, presión del turbo, estado del sistema de audio, etc. En los costados de dicha pantalla se grafican a través de barras de LED; el nivel de combustible y temperatura.

La posición de manejo en general es cómoda, sin embargo la manera en que se empalman tablero y consola central resulta incómoda para apoyar la rodilla derecha. Asimismo, los controles de los mandos en el volante tienen un acabado transparente que les confiere una apariencia barata e inconsistente con el resto de la botonería y terminaciones. Un detalle que vale la pena destacar es el control del volumen que cuenta con una función touch para  incrementar o disminuir, además de funcionar con oprimir el signo de menos o más.

El sistema de info-entretenimiento se controla mediante una pantalla táctil de 7” compatible con Apple Carplay y Android Auto. Cuenta con Navegador, Bluetooth y demás funciones ya obligadas para un sistema de nueva generación. Hay que destacar que los comandos de voz no son difíciles de utilizar “cuesta trabajo hacerse entender con la máquina” y la interfaz para consultar la agenda de contactos, por lo menos con teléfonos Android no es nada amigable.

El Civic es 75 mm más largo y la distancia entre ejes se incrementó en 30mm.

Por su parte, el espacio para las plazas traseras es bastante bueno, esto gracias a que el Civic es 75 mm más largo y la distancia entre ejes se incrementó en 30mm.

Hablando del baúl, tenemos el inconveniente de que la prolongada caída del pilar C provoca que la boca de entrada sea demasiado reducida, por lo que meter objetos voluminosos puede ser un problema. Los 427 litros ubican la capacidad del baúl del Civic por debajo de los Vento o Sentra que superan los 500 litros.

 

Comportamiento dinámico

El pequeño propulsor es una verdadera joya, incluso se siente más rápido que un Si de la generación anterior

Sin duda el punto más sólido de esta décima generación del Civic es el manejo y en gran medida se debe a que es 31 kilos más ligero que antes, al tiempo que es 25% más rígido. Esto aunado a la suspensión independiente muy bien calibrada le confiere al sedán de Honda un comportamiento neutral y predecible, filtra adecuadamente las imperfecciones del camino, mostrando un buen balance entre confort y suavidad, es decir resulta cómodo pero sin llegar a ser demasiado suave.

El pequeño propulsor es una verdadera joya, aun cuando se enlaza a una caja CVT que jamás han sido de mis favoritas se percibe potente, ciertamente hemos mencionado anteriormente que las CVT de Honda están bastante bien logradas. Si la referencia es un Civic de las últimas 3 generaciones la diferencia es abismal, incluso se siente más rápido que un Si de la generación anterior, lo que me hace pensar que los próximos Si y R van a ser impresionantes.

Al colocar la palanca de cambios en la posición S, el Civic acelera con contundencia y gracias a la dirección de reacciones rápidas tenemos un auto que se parece mucho más al Volkswagen Golf, siendo que sus predecesores se asemejaban en manejo y respuesta a los Toyota Corolla o Nissan Sentra, lo cual es una gran noticia.

El rendimiento de combustible es bueno, nos entregó un promedio de 9.09 L/100 km y no dudo que cuidándolo más podría ser un poco mejor, aunque he de confesar que la contundencia del turbo y las reacciones alegres me obligaban a pisar un poco más el acelerador.

 

Conclusiones

El nuevo Honda Civic se maneja excelente, está bien construido y cuenta con un motor eficiente y de última generación

No cabe duda que el nuevo Honda Civic es un producto excelente cuando tenemos el motor turbo bajo el capot, bien podríamos ubicarlo en la parte más alta del segmento. Se maneja excelente, está bien construido y cuenta con un motor eficiente y de última generación. El diseño puede agradar o no a todos, pero es seguro que no pasará desapercibido. El problema, al menos en México es que su precio es muy similar al de un Accord o una HR-V, aunque eso sí, de los tres el nuevo Civic es el que ofrece más tecnología y un manejo más gratificante.

 

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