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VW Vento 2.5 Luxury 2011: renovada segunda generación

En el diseño exterior la renovación es evidente.

VW Vento 2.5 Luxury 2011: renovada segunda generación

Introducción

Presentado exactamente hace un lustro, la línea de sedanes Vento que se producen en la planta mexicana de Volkswagen se posiciona como una opción intermedia entre el Bora y el Passat, aunque por su tamaño (ahora de 4,64 metros de largo) está mucho más cerca del grande (4,79) que del más pequeño Bora (4,37). 

El tiempo transcurrido desde el invierno de 2006, ya aconsejaba la  actualización que presentan las unidades que desde hace un par de meses están en nuestro mercado.  El modelo que presentamos en esta oportunidad es el de equipamiento intermedio Luxury, naftero con el ya conocido motor de cinco cilindros en línea.

Los cambios introducidos son realmente significativos: la plataforma no es la misma de su predecesor, ya que se ha extendido en más de siete centímetros la distancia entre ejes, con lo que también se anota un crecimiento de nueve centímetros en el largo total, incrementándose ligeramente tanto la altura como la trocha trasera. 

 

Diseño

En el exterior la renovación es evidente. Los planos curvos de la carrocería han dejado lugar a líneas rectas de más musculoso y afilado aspecto. Todos los paneles son distintos a los de los anteriores Vento. De frente el aire de familia se acentúa con la adopción de faros trapezoidales que continúan los trazos de la parrilla de cuatro varillas cromadas. En la parte baja la entrada de aire se produce por una ancha boca negro mate que en sus extremos contiene las luces para niebla, de norma en todas las versiones.

Al observarlo de costado nos encontramos con llantas de aleación novedosas de cinco gruesos rayos y una nervadura superior que va desde la comisura de las luces delanteras hasta las traseras y otra cercana al zócalo que se prolonga en los pasarruedas.

La cola es donde se ha producido otra notable reforma estilística, al reformularse el dibujo de los conjuntos ópticos, que a nuestro parecer han perdido personalidad que tenían aquellos que mostraban dos círculos de diferente tamaño en cada lado. Ahora las luces muestran una figura sagital apuntando hacia el centro del vehículo.

 

 

Interior

En el interior se anota un mejoramiento en la habitabilidad, que seguramente responde al cambio de plataforma. Adelante es muy amplio con butacas anchas de mullido tacto, tapizadas en cuero ecológico de buena calidad, que también está presente en el volante y el pomo de la selectora. Igualmente loable es el espacio para los pasajeros del sector trasero, aunque si bien en lo ancho es aprobado, la comodidad que ofrece la quinta plaza es reducida por la dureza del asiento central.

Los dos asientos frontales son regulables en altura, lo mismo que la barra de dirección que además lo es en profundidad. La posición de manejo mediante el volante multifuncional, es de lo mejor que hemos encontrado en el segmento, con una pedalera a la distancia justa para todas las estaturas. La guantera es refrigerada, con luz y llave. Tanto perillas, teclas y demás comandos, han sido rediseñados y en general están correctamente ubicados.

El tablero de instrumentos es clásicamente VW y aporta toda la información necesaria al conductor, de manera sencilla y de inmediata percepción, que se completa con la gran pantalla sobre los mandos del equipo de audio, que felizmente se maneja con dos perillas circulares principales.

El conductor cuenta con el auxilio del siempre bienvenido cruise control y apertura interna para el baúl y el tanque de nafta. El baúl, de 510 litros, es lo que uno espera de un sedan, guardando la rueda auxiliar del formato normal en medida 205/55 R16 pulgadas. En el compartimiento se dispone de luz y de una toma de 12 volts.

 

Dinámica

La motorización es la misma que en el modelo anterior. En cinco cilindros ofrece 170 caballos como para lograr performances adecuadas, especialmente en la aceleración de remarcables 8,7 segundos para ir de 0 a 100 Km/h, no así en recuperación en quinta marcha debido a la extrema desmultiplicación de esta (0,66 a 1) para garantizar un bajo consumo. Para obtener la velocidad máxima de 203,5 Km/h tuvimos que recurrir entonces a la cuarta marcha a un régimen de 5.000 rpm, que al pasar a quinta baja a sólo 3.800 vueltas.

En las suspensiones encontramos una diferencia notable con respecto al Vento de la generación inicial: VW dejó de lado el sistema independiente del tren trasero, para adoptar la barra de torsión. Hay que aclarar que eso no sucede en la versión top de la línea Vento, el Sportline, que sigue equipando atrás con la Multilink. El andar es confortable y la dirección cuenta con con asistencia hidráulica y no eléctrica como en las variantes gasoleras y la Sportline. El sistema de frenos de cuatro discos con ABS y repartidor, lo detiene derechito en 45 metros.

Además de los ítems ya citados, el equipamiento incluye climatizador bi-zona, techo solar eléctrico, sistema de audio con pantalla táctil, depósito para seis CDs, y Bluetooth, asientos traseros rebatibles en 60/40, computadora completa, sensores de lluvia y de estacionamiento adelante y atrás y cuatro levantacristales one-touch. En seguridad la lista es casi perfecta: seis airbags, ASR, ESP, anclajes Isofix, cinco apoyacabezas y otros tantos cinturones de seguridad de tres puntos alarma e inmovilizador electrónico.

 

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