Test drive

Peugeot 508 2012 a prueba

El nuevo sedán galo llega a Argentina sustituyendo a los 607 y 407 para ubicarse más cerca de las marcas europeas premium.

Peugeot 508 2012 a prueba

Antecedentes

Luego del lanzamiento del 408, el seguidor de la marca quedó algo confundido ya que el modelo producido en Argentina tenía una denominación superior a la del 407 pero no lo sustituía. Inclusive, mientras el primero pertenece al segmento de los medianos, el segundo era un sedán grande. La respuesta se hizo esperar un poco pero aquí está con el 508 que, en términos específicos, no es solo un reemplazo solo del 407, sino que biene a ocupar el lugar del buque insignia de la marca dejado de lado con la desaparición del 607.

En números concretos, este nuevo modelo es 10 cm más grande que el 407, pero algo más corto que el 607, por lo que en términos de espacio interior resulta mucho más parecido al resto de vehículos ofrecidos en el segmento.
 

Características técnicas y mecánicas

El Peugeot 508 es un sedán de 4.79 metros de largo, 1.85 de ancho y 1.46 de alto que recurre al ya conocido propulsor de 1.6 litros turbo desarrollado conjuntamente entre Grupo PSA Peugeot Citroën y BMW Group que conocemos en un montón de aplicaciones para ambos consorcios como pueden ser: DS3, C5, 408 sport, 3008, 5008, RCZ (con 200 CV), MINI Cooper S y el Serie 1. En este caso entrega 163 CV y 240 Nm desde las 1.400 vueltas y que se acopla a una transmisión automática Tiptronic de seis cambios.

El peso es de  poco más de dos toneladas (2.015 kilogramos concretamente), por lo que inicialmente la potencia parece poca. La suspensión por su parte es McPherson adelante y multibrazo atrás.

El equipamiento de seguridad incluye lo necesario para un vehículo de este precio como son las 6 Airbags, ABS, Control de Estabilidad, Anclajes ISOFIX, Control de Tracción y un sistema que la firma denomina como Seguro de Corrección de Subviraje y Sobreviraje que de alguna manera emula mediante electrónica la función de un diferencial de deslizamiento limitado.


Confort

A diferencia del vehículo que sustituye, el 508 es amplio, tanto en las plazas frontales como en las posteriores, con amenidades ya indispensables para el segmento como asientos forrados en cuero, volante multifunción que permite controlar la computadora de viaje, sistema de audio e interfaz telefónica, climatizador automático de dos zonas, asientos eléctricos, techo solar, etc.

La insonorización es bastante buena, por lo que la ausencia de ruidos o rechinidos molestos es notable y denota una excelente calidad de ensamble, así como la utilización de materiales de buena factura. Por otra parte, los asientos tienen un balance perfecto entre buena sujeción y comodidad demás de lucir bastante atractivos gracias al diseño de barras horizontales que tienen en la parte central tanto del respaldo como de la banca.

Adicionalmente, el ajuste de la suspensión está claramente orientado al confort y aislamiento de las imperfecciones del camino que a un comportamiento deportivo, todo lo contrario del 407 que hacía foco en la dinámica jugando al límite del confort.

 

Manejo

Tras el volante, el Peugeot 508 ha resultado una experiencia interesante y que demuestra el tremendo avance y refinamiento que han tenido en los últimos años los motores turbo. Este auto es el ejemplo perfecto del downsizing que está sufriendo la industria automotriz en general, es un sedán de poco menos de cinco metros que emplea un propulsor del mismo cubicaje que el de un compacto como los  Volkswagen Gol, Ford Fiesta o el 207 de este mismo fabricante.

Podría resultar impensable que un motor de apenas 1.6 litros pudiera mover adecuadamente un auto de dos mil kilos, sin embargo, aunque 163 CV pudieran sonar pocos, lo verdaderamente sobresaliente es el hecho de que se entregan 240 Nm de torque apenas a 1.400 vueltas, dicho en términos simples, un Honda Accord o Toyota Camry en sus versiones cuatro cilindros entregan cifras de 222 y 230 Nm respectivamente pero con 2.5L de capacidad y encima de las 4,000 rpm. Por lo que no resulta extraño que una vez que tenemos la asistencia del turbo, el Peugeot 508 resulte más ágil que cualquiera de los sedanes medianos norteamericanos o japoneses que ofrecen motores de cuatro cilindros de aspiración natural.

Si bien es cierto, la potencia a medio régimen es excelente, el 508 presenta un turbo lag muy marcado. Easto en realidad es porque, por más rápido que entre en acción el turbo, ese pequeño espacio de tiempo sin asistencia hace que le sea imposible al 1.6 mover semejante mole. Asimismo, otro factor a tener en cuenta es que conforme nos acercamos a la línea roja del tacómetro, el desempeño va cayendo un poco también, pero esto es solamente una cuestión de saber el rango de giro en que el motor trabaja mejor y explotarlo. Suena más complicado de lo que es ya que la caja con levas de cambio en la columna de dirección es bastante eficiente en esta tarea.

Conclusión

La llegada a nuestro mercado del Peugeot 508 es una buena noticia, su atractivo diseño francés le añade mucha frescura a un segmento que se ha ido haciendo cada vez más…. ¿Cómo decirlo? Aburrido, por lo menos estéticamente hablando.

Incluso el nuevo Passat que en términos de producto es una excelente compra por su buen nivel de calidad, ya no se diferencia en ese aspecto como hace tiempo, aunque quedan siempre rivales fuertes como el Mondeo y el C5, que también saben como diferecniarse y la oferta japonesa con los Accord y el renovado Camry y el europeo-oriental Renault Latitude. Adicionalmente a lucir bien tanto por fuera como por dentro, el 508 ofrece buena calidad de fabricación y materiales que están más cercanos a las marcas alemanas de lujo, por lo que podemos decir que ahí está su ventaja competitiva.

 

 

Peugeot 508 video promocional de Argentina

Nuevo Peugeot 508

Rubén Hoyo, Fotos: Héctor Mañón recomienda

¿Qué opinás? Contanos