Test drive

Chery Skin sedán a prueba

Manejamos al mediano de la marca china que ofrece un precio muy competitivo.

Chery Skin sedán a prueba

En pocos años, Chery ha construido una oferta bastante variada en Argentina, comenzó con un SUV (Tiggo), siguió con un compacto (Face), un sub-compacto urbano (QQ) y finalmente agregó una oferta en el segmento mediano con el Skin, que se ofrece en siluetas hatchback y sedán.

El secreto del Skin es ofrecer el tamaño de un mediano, pero con precios de compacto. Justamente en esta prueba analizaremos si este modelo auténticamente pertenece al primer segmento, o es un auto chico que creció en sus medidas exteriores.

 

Mecánica y seguridad

El Skin mide 4352 mm de largo, por 1794 mm de ancho, 1464 mm de alto, y 2550 mm entre ejes. Estas medidas están a medio camino entre los sedanes compactos más grandes y los medianos más chicos, como el Chevrolet Sonic y el VW Bora, respectivamente.

Mecánicamente se mantiene fiel a la norma general con suspensiones McPherson adelante y suma sistema multibrazo independiente atrás, algo que suelen ofrecer solo algunos medianos. El empuje es de 117 CV y 147 Nm provisto por un 1.6L de 16V asociado a una caja manual de 5 velocidades.

En cuanto a seguridad, este modelo alcanzó las cinco estrellas en las pruebas de la C-NCAP, máxima autoridad evaluadora china equivalente a la EuroNCAP. Aquí ofrece solo dos airbags de los 6 utilizados en esas pruebas, y trae de serie ABS. El asiento trasero tiene solo dos apoyacabezas y misma cantidad de cinturones de tres puntos.

 

Diseño e interior

La estética del Skin se le atribuye a Pininfarina. El auto ofrece líneas suaves, perfiles redondeados y apliques de cromo en distintas secciones, incluyendo las punteras de los protectores laterales, para generar status. La manija de la puerta trasera escondida en el ángulo posterior de la ventanilla no genera efecto coupé, pero limpia el lateral.

Puertas adentro, el tablero tiene plásticos inyectados, o esponjados al tacto, como en los medianos, y el resto es duro como en los compactos. Los decorados de tono metalizado mal logrado recuerdan a la primera época del despegue coreano, allá por los 90`s.

La parte central se va estrechando como la cabeza de una cobra. Se nota que el modelo está configurado de forma simétrica para poder colocar el volante en cualquiera de los dos lados, algo que se confirma en el freno de mano, que está del costado equivocado del torpedo.

Arriba de todo hay una visera que augura una pantalla que no ha sido instalada, el estéreo tiene frente grande pero una pantalla de letras rojas que atrasa una década. El resto es práctico con varios portaobjetos incluyendo una guantera con tapa entre la visera y el estéreo.

El espacio en general es bueno, aunque muy acotado en altura para las plazas traseras, dato curioso teniendo en cuenta que adelante el techo es muy alto.

 

Comportamiento dinámico

El Skin es lento y requiere estar en el cambio correcto para no perder ritmo. Alcanzando el rango medio tiene solvencia suficiente en ciudad, acompañado por una caja de relaciones cortas, con selectora de acción obstructiva.

Se agradecen las suspensiones enfocadas hacia el confort, aunque suelen hacer ruido de golpe cuando pasan por obstáculos grandes. La amortiguación debería ser más enérgica para contener el rebote de las ruedas cuando hay muchas ondulaciones continuas.

El panel de instrumentos es muy simple, con tres relojes, el central más grande encarnando al velocímetro. La posición de manejo es alta y a la francesa, corta de piernas y larga de brazos. La visibilidad es buena en todos los planos, completada por sensor de estacionamiento posterior.

La dirección es uno de los puntos más flojos del Skin, va variando el grado de dureza durante el mismo giro y además, se aligera en velocidad.

En ruta a 130 km/h (125 reales) el motor trabaja a casi 4.000 rpm y hay que reconocer que el Skin sorprende con su buena insonorización que solo deja filtrar algún roce aerodinámico. Después de dar rienda suelta un rato largo al acelerador alcanzamos 170 km/h en 5ª, mientras que el 0 a 100 rondó los 13.7 segundos.

Teniendo en cuenta que es un auto familiar y confortable, el Skin dobla bien, con buen grip y avisando con tiempo que se está llegando al límite de adherencia haciendo chillar las gomas.

 

Conclusiones

El Chery Skin es un sedán mediano que tiene mucho de compacto, como la calidad general del interior y la acotada velocidad. Por otro lado agrega elementos como plásticos acolchados y un diseño sobrio.

Dinámicamente sorprendió más fuera de la ciudad donde se muestra bien insonorizado. Sin embargo, aún le falta mucho en términos de refinamiento y buen control de las suspensiones, al menos ante competidores consumados. Si su objetivo es simplemente desplazarse de un punto a otro de manera confortable, entonces puede conseguir por poca plata un sedán mediano.

Hernando Calaza. Fotos: Ezequiel Las Heras recomienda

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