Test drive

Prueba Toyota RAV4, la renovación le sienta bien

A pocas semanas de lanzar su renovación en el país, probamos al SUV mediano de la casa nipona.

Prueba Toyota RAV4, la renovación le sienta bien

Ya han pasado más de 20 años de la aparición del Toyota RAV4. Durante este tiempo, además de ver el paso de tres generaciones, el SUV mediano, que toma las iniciales de Recreational Active Vehicle with 4-wheel-drive, ha sido testigo de la llegada una larga lista de competidores.

Ante el arribo de más y más utilitarios deportivos, la cuarta generación del RAV4 -que apreció en el Salón de Los Ángeles 2012- ha sido modernizada para estar al día y no perder terreno frente sus rivales. A pocos días de su lanzamiento en Argentina, ya pusimos nuestras manos tras el volante de la última actualización de la Toyota RAV4.

 

Mecánica y seguridad

Como sucede en la mayoría de los facelifts, la renovación de la cuarta generación está enfocada en la tecnología y apariencia, de tal manera que continúa equipando la misma gama de motores y transmisiones (ver acá). En este caso probamos el tope de gama con el 2.5 L de180 CV a 6.000 rpm y 233 Nm de torque a 4.100 giros que envía el poder a las cuatro ruedas por medio de una caja automática de 6 cambios.

Siete airbags, frenos de disco en las cuatro ruedas con ABS, distribución electrónica de frenado y control de estabilidad se hacen presentes para proteger a los ocupantes antes o después de incidente.

 

Diseño, interior y equipamiento

Estéticamente, el renovado Toyota RAV4 recibe paragolpes más aerodinámicos, dependiendo de la versión equipa faros y luces diurnas de LED, molduras laterales rediseñadas y nueva imagen en las llantas de 17”.

Respecto del equipamiento de confort, encontramos llave remota y el incremento en la dimensión de la pantalla táctil que crece 0.9” para alcanzar las 7” incluyendo, ahora, navegador.

Una vez adentro, lo primero que podemos apreciar es que la calidad de ensamble y materiales es mejor, igualmente, el diseño del tablero es mucho más moderno, sin embargo, tampoco es algo que nos deje con la boca abierta.

La posición de manejo y la comodidad de los asientos son correctos, mientras que el espacio de la segunda fila es bastante extenso. También merece mención el volumen de carga, con 1.087 L de capacidad bien accesible debido a la baja altura del piso. Si el espacio no es suficiente basta plegar los respaldos del banco trasero para obtener 2.078 litros, esto seis veces el espacio que encontramos en el baúl del Corolla.

 

Comportamiento dinámico

Si se desea preservar la eficiencia de combustible en la renovada Toyota RAV4 es posible presionando el botón Eco ubicado en la consola central. Lo que hace esta modalidad es revolucionar menos el motor entre cada cambio de marcha. En el otro lado de la moneda tenemos un modo Sport, que si bien no a la convierte en un deportivo, permite una aceleración más eficaz al hacer más sensible el pedal del acelerador y realizar cambios más largos.

Tal vez de no existir topes y baches en las calles y rutas del país, el trabajo de la suspensión sería perfecto; pero por desgracia las imperfecciones del asfalto hacen el vehículo demuestre que el trabajo de los amortiguadores no ofrezca una suficiente absorción. En cambio, algo que si debemos alabar es la perfecta insonorización.

En general, el trabajo de la transmisión automática y del motor está orientado más a la comodidad que a la deportividad.

Respecto del consumo de combustible, con un tanque la RAV4 promedia casi 800 kilómetros, cifra que puede caer a 670 kilómetros en el caso que toda la conducción sea en ciudad.

 

Conclusiones

No hay duda de que el Toyota RAV4 es uno de los SUVs más cómodos y eficientes que existen en el mercado, sin embargo, el diseño no es tan atractivo como el del Kia Sportage, pero esta es una cuestión de gustos.

 

 

 

 

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