Renault Kwid lo manejamos en Argentina
23/11/2017 Pruebas de manejo

Renault Kwid lo manejamos en Argentina

Si no viste el ViVO en Facebook con el primer contacto con el benjamín del rombo, acá tenés las primeras impresiones.

Si bien ya está en pre-venta en Argentina desde el 1º de este mes, y ya tiene gama y precios (ver acá), hoy se hizo el lanzamiento formal del nuevo #RenaultKWID. Sabiendo que había unidades disponibles, fuimos en equipo  (Eze Las Heras y quién firma, alias el hombre de la boina) y salimos a manejarlo transmitiendo en VíVO la conferencia de prensa y el primer contacto de manejo en Argentina.

Conferencia de prensa en ViVO

Entra por los ojos

Lo primero que nos llamó la atención del KWID es que realmente es alto, en parte gracias su despeje de 180 mm (unos 50 mm más que un hatchback común). Si bien es mucho llamarlo SUV, los rasgos propios de este tipo de vehículos están en todo el cuerpo del KWID, desde el frontal vertical, el capot plano, los guardabarros marcados y de corte recto (estilo Jeep) hasta los protectores en las partes bajas y pasos de ruedas.

Completa una figura muscular el pilar C grueso que se va cerrando hacia la luneta lo que habilita unas marcadas caderas.

Entra por las puertas

Lo primero que llamó la atención en la cabina es el espacio, sin ser una pista de baile, atrás hay lugar para que las piernas, cabezas y hombros de dos adultos de 1,75m vayan cómodas con dos personas iguales. Un dato que no nos gustó es que si bien ofrece 3 apoyacabezas (junto con anclajes ISIFIX y 4 airbags en toda la gama) el cinturón central es solo ventral.

es simple, pero se siente sólido

Manejamos el tope de gama que incluye decorados en negro piano y delineados en crema, además de un tapizado en eco cuero y tela, pero lo importante acá es lo que toca a toda la gama, la calidad de plásticos y ensamblado. En general se siente mejor de lo que recordamos del Salón de BA, es simple, pero sólido y al estar hecho en pocas piezas grandes, la falta de encastres aumenta la calidad percibida.

Sale a la calle

El Renault KWID es el guardián de la entrada de gama de la marca y por eso debe mantener un precio acotado, así que no cuenta con regulación de volante (de ningún tipo) ni de altura de butaca. Igualmente, conseguimos una buena posición de manejo. Otro ejemplo es que ni la versión full tiene levantavidrios traseros eléctricos. Los espejos son chicos, pero dan buen panorama.

tenemos un nuevo 3 cilindros, en este caso de 1.0L 12V 66 CV

Del otro lado del acelerador tenemos un nuevo 3 cilindros, en este caso de 1.0L 12V 66 caballos y 93 Nm. Si bien la potencia es acotada, el peso inferior a los 800 kg del Kwid compensa bastante, al menos en cambios bajos. Ya en ruta hay que prever más tiempo para hacer maniobras de adelantamiento y cambio de carril.

A bajas velocidades la dirección está sobreasistida, algo que va a agradecer la mayoría de los urbanitas. El pedal de freno es raro, con medio recorrido ocioso y duro sobre el final. Interesante es la supresión de vibraciones propias de los motores con 3 cilindros y también del ruido mecánico en la cabina, aún cuando salimos a la Panamericana.

vamos a tener un KWID en nuestras manos antes de lo esperado

Rematan suspensiones que se sintieron secas por momentos, pero con un buen grado de confort. Tendremos que esperar a tener una unidad para una prueba completa para saber como se conjuga esto con la estabilidad en velocidad, pero no te preocupes porque vamos a tener un KWID en nuestras manos antes de lo esperado.

Primer contacto en ViVO

 

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