Prueba Chevrolet Onix AT
15/6/2018 Pruebas de manejo

Prueba Chevrolet Onix AT

¿Simple cambio estético o mejora integral? Analizamos los resultados en este test.

Si bien no es una gran novedad, debíamos la prueba de la actualización de uno de los autos más vendidos en Argentina, el Chevrolet Onix, así que vamos directo al punto.

Mecánica y seguridad

Tratándose de una actualización poco se tocó en este rubro. La marca declara que se hicieron trabajos en el motor para bajar los consumos, y que la caja automática es de nueva generación.

Respecto de la seguridad, el modelo había sido calificado con 0 estrellas por Latin NCAP, pero la marca introdujo una serie de mejoras a inicios de este año incluyendo refuerzos y anclajes ISOFIX, alcanzando las 3 estrellas. Aún así, siento la necesidad de pedirle al moño que agregue el apoyacabezas central junto con su respectivo cinturón de tres puntos.

Diseño recalibrado, afuera y adentro

Estéticamente, la marca aplicó los nuevos cánones globales incluyendo unas parrillas más alargadas, uso del cromo y capot más afilado que invade una parte de las ópticas. Junto a unas nuevas nervaduras en el capot, el Chevrolet Onix luce más maduro y se ensancha ópticamente dando mayor sensación de aplomo. Remata el toque de tiras LED en los faros.

Adentro los cambios son menores y se centran en dar mayor fluidez entre el tablero y las contrapuertas, un tapizado cuero tela (al menos en la unidad probada) que queda muy bien y sobre todo en el equipo multimedia.

Multimedia

A simple vista el cambio es menor, ahora los controles que estaban en la base pasan al lateral. Lo bueno es que aparecen un par de teclas físicas y perilla para el volumen que facilitan la operación. Pero la novedad está en el hardware que ahora permite espejar teléfonos de la manzana o del androide, que en el segundo caso te permite tener Google Maps y Waze.

El remate es la incorporación del OnStar, un servicio único de la marca que tiene muchas más utilidades de las que uno suele imaguinar.

Comportamiento dinámico

Mi principal crítica al Chevrolet Onix siempre se centró en este aspecto, necesitando una pulida general. Lamentablemente la marca no incluyó algunas de las mejoras que si ofrece en Brasil como dirección eléctrica, recalibrado de suspensiones y caja manual de 6º. Sobre el último punto no puedo opinar porque probamos la versión automática y el comportamiento de esta transmisión no solo es muy fluido, también relaja el motor en ruta para que a 120 reales viaje bastante tranquilo.

A mi parecer, las suspensiones necesitan un ajuste fino para redondear un buen trabajo y la dirección tiene un tacto gomoso y con poca retroalimentación. Pese a las cifras declaradas, el motor necesita un poco más de músculo y los consumos, con la caja automática son muy altos en ciudad, aunque buenos en ruta.

Por último, se que mucha gente critica el cuadro de instrumentos estilo moto, pero yo lo defiendo ya que ofrece mucha información de manera muy clara.

Conclusiones

Chevrolet sabe que en el Onix tiene un auto fachero, amplio y con un buen equipo multimedia, y en esta renovación se dedicó a reforzar estos aspectos. Luego hizo alguna mejora en seguridad, pero dejó de lado una pulida mecánica. Si la marca incluyera ahora una mejora en ese aspecto sería el primero en recomendarte el Onix sobre otras tantas opciones de precio competitivo.

Chevrolet Onix AT a prueba

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