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Leyendas de la Industria: los FIAT Bravo y Brava cumplen 30 años

Te contamos la historia de los hatchback y liftback que reemplazaron al Tipo y se vendieron en Argentina.

Leyendas de la Industria: los FIAT Bravo y Brava cumplen 30 años

Parece increíble lo que voy a decir: los FIAT Bravo y Brava nacieron ¡hace 30 años! y la realidad es que no lo parece, ya que fueron dos modelos con diseños muy atractivos y atemporales, que llegaron en la que para muchos fue “la época dorada de la marca”. 

A continuación, te contamos la historia de los FIAT Bravo y Brava, contandote su origen, aspectos destacados, e incluso su breve comercialización en Argentina.

La historia de los FIAT Bravo y Brava

FIAT Bravo

Allá por la década de los 90, FIAT estaba transitando una muy buena época en materia de productos, con modelos que luego serían muy recordados, como el Uno, la Barchetta, y la Coupé, entre otros, pero también hubo otros dos modelos que captaron la atención de los fanáticos: los Bravo y Brava.

El juego de palabras con los nombres de ambos modelos no es una casualidad, ya que ambos eran el mismo vehículo, pero con diferentes siluetas y enfoques:

  • Bravo: hatchback de tres puertas
  • Brava: fastback/liftback de cinco puertas

FIAT Brava

Ambos modelos llegaron en 1995 para reemplazar al FIAT Tipo, que ya había cumplido su ciclo generacional luego de siete años, y se produjeron en Italia y Brasil. Este último país fue el que produjo las unidades que llegaron a Argentina a fines de los 90s, y mientras que el Bravo estuvo muy poco tiempo en nuestro país, el Brava se ofreció hasta 2003.

Si bien ambos autos eran prácticamente iguales, tenían orientaciones distintas: mientras que el Bravo tenía un planteo más deportivo, el Brava tenía una puesta a punto centrada en el confort. Curiosamente, ambos modelos dieron origen al FIAT Marea, un sedán y rural que se presentó en 1996.

Quizás uno de los aspectos más interesantes de los Bravo y Brava fue su diseño, que, si bien tenía muchas formas redondeadas, lucía deportivo, especialmente por el capot largo y afilado, además de la línea de cintura bien marcada.

FIAT Bravo

Ambos modelos tenían la misma imagen frontal, pero la parte interesante llegaba cuando se los veía de atrás, especialmente en el caso del Brava, que tenía remate tipo liftback, con elementos como la luneta curva, las luces horizontales tipo “garras”, y formas generales redondeadas; mientras que en el Bravo el remate era prácticamente recto, con elementos como las luces oscurecidas, que le daban un look muy deportivo. Además, las variantes deportivas como la "HGT" podían contar con spoiler y paragolpes más deportivos.

Curiosamente, Peter Davis, responsable del Centro Stile FIAT en ese entonces, afirmó que el diseño comenzó ni bien se terminó el de los Barchetta y Coupé, y que fueron llevados al límite para diferenciarlos de la competencia. Creemos que lo lograron.

La paleta de colores de los Bravo y Brava era muy diversa, pero en mi opinión el mejor es el Giallo Ginestra (amarillo)

Como si el diseño no alcanzara para cautivar al público, FIAT decidió hacer una apuesta ideal para los puristas. Solo hay que decir tres palabras: motor cinco cilindros.

Si bien ambos modelos tenían una oferta amplia de motores según el mercado, incluyendo opciones de 1.4 L, 1.6 L, y 1.8 L, el que se llevó toda la atención fue el de las variantes más deportivas, que consistía en un cinco cilindros en línea de 2.0 L y 20V, que en principio entregaba 147 CV, y luego esa cifra creció a 155 CV. La caja era manual de cinco relaciones, y la tracción, delantera. En Argentina, vimos ese motor en el Bravo HGT y el Marea, pero no en el Brava.

En materia de interior, ambos modelos seguían los lineamientos de la marca en ese entonces, con la consola sobresalida y muchos comandos, el tablero de cuatro agujas de gran tamaño, y los tapizados de tela de varios colores, entre otros. Curiosamente, en materia de seguridad, ambos modelos llegaron a ofrecer hasta cuatro airbags.

Finalmente, ambos modelos se despidieron en 2001 en Europa, mientras que en Sudamérica duraron dos años más, hasta 2003. En ambos mercados, el reemplazante de ambos fue el FIAT Stilo, un hatchback de cinco puertas que, a pesar de sus virtudes, no tuvo mucho éxito en algunos mercados. Por último, en 2007, FIAT decidió revivir el nombre Bravo para el reemplazo del Stilo, y también se comercializó en Argentina.

En fin, parece increíble que hayan pasado 30 años desde la concepción de los Bravo y Brava, pero sin dudas fueron productos más que interesantes y que hierven la sangre de los fanáticos de la marca, en especial las variantes con el cinco cilindros.

Si tenés alguna anécdota con un FIAT Bravo, Brava, e incluso con un Marea, ¡no dudes en compartirla!

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