Tesla perdió el trono como el mayor fabricante de autos eléctricos del mundo. Por primera vez en un año completo, la firma china BYD vendió más vehículos eléctricos que la norteamericana a nivel mundial, gracias a que supieron aprovechar el crecimiento global del mercado y tuvieron una exitosa ofensiva comercial en Europa.
Si bien las ventas mundiales de vehículos eléctricos crecieron en un 28% en 2025, Tesla no logró capitalizar esa expansión. La firma californiana cerró el año con 1,64 millones de entregas, una caída con respecto a las 1,79 millones de 2024, marcando su segundo año consecutivo de caída. El golpe fue suficiente para ceder el liderato a BYD, que no solo dominó en China, sino que aceleró con fuerza fuera de su mercado local.

En el último trimestre del año, Tesla entregó 418.227 vehículos, una caída del 15,6% frente al mismo periodo del año anterior. El descenso fue más pronunciado de lo que el mercado esperaba, y estuvo directamente relacionado con el fin de los incentivos fiscales en Estados Unidos, como los créditos de 7.500 dólares, que fueron eliminados a fines de septiembre.
La presión competitiva también aumentó. En Norteamérica y Europa, Tesla enfrentó el avance de fabricantes chinos y marcas tradicionales como Volkswagen y BMW, además de un desgaste de imagen vinculado a la figura pública de Elon Musk. En la otra cara de la moneda, BYD reportó ventas récord fuera de China, superando el millón de unidades, un aumento de alrededor del 150% a nivel anual.
En Argentina, a pesar de haber debutado a principios de octubre, BYD logró posicionarse como la marca más vendedora de autos eléctricos en Argentina en 2025, superando a firmas históricas como Renault y Chevrolet.

Para contener la caída, Tesla lanzó versiones más accesibles del Model 3 y Model Y, con precios cerca de 5.000 dólares más bajos, siendo una estrategia que defendió el volumen, pero dejó fríos a algunos inversionistas.
Mientras tanto, la narrativa de Tesla comienza a desplazarse hacia el robotaxi, la conducción autónoma y la robótica. Aún con entregas en caída, las acciones de la firma subieron más de 11% en 2025, señal de que el mercado sigue apostando a su futuro, aunque el presente ya no sea suyo.