Manejamos el nuevo Volkswagen Polo
06/10/2017 Pruebas de manejo

Manejamos el nuevo Volkswagen Polo

Viajamos hasta Brasil donde nos pusimos al volante del modelo que llegará a Argentina en enero de 2018

El nuevo Polo es la apuesta de Volkswagen, no solo en el segmento de los autos chicos, sino como marca que apuesta a una renovación. Es por esto que viajamos a Brasil, país donde se produce el modelo, para manejarlo cuando aún faltan unos meses para la llegada a nuestro país que se adelantó a enero de 2018 con una posible pre venta en diciembre próximo.

El nuevo Polo es la apuesta de Volkswagen

Ya te contamos como va a ser la gama en Argentina, incluyendo equipamientos y rango de precios (ver nota acá), así que ahora nos vamos a centrar en las impresiones que dejó manejarlo por más de 60 kilómetros en San Pablo, con un circuito que incluyó el híper denso tránsito de la ciudad, autovías y suburbios con empinados morros.

Global, pero de acá

Lo que el nuevo Volkswagen Polo representa es una probadita de la calidad europea ya que recurre a una plataforma global (MQB A0) que traerá entre 2 y 3 modelos más (sedán, SUV, ¿pick-up?). Por otro lado, el modelo está adaptado a la Región y eso no solo implica algunos elementos a “nuestro” gusto como el frontal, también una adaptación a nuestros costos para que el precio no salga de los parámetros del segmento.

recurre a una plataforma global (MQB A0) que traerá entre 2 y 3 modelos más

Lo primero que te puedo decir del interior es que esperaba encontrarme con un pequeño Golf, no por diseño sino por calidad, y tuve que bajar mis expectativas en el primer vistazo. Esto se debe a dos cosas, por un lado la ausencia de plásticos suaves al tacto y por el otro que las unidades disponibles pertenecían solo a la versión de entrada que es simple en términos de decorados. Eso sí, el conjunto se siente sólido y prolijamente ensamblado.

Manos al volante

Antes de ponernos en marcha, me llamó la atención que la versión Trendline -de entrada de gama- no contara con regulación de volante, ni de altura, ni de profundidad. Al rescate viene un asiento cómodo, con buena sujeción y un recorrido extenso hacia arriba y abajo. Curiosamente el respaldo se ajusta por manija y no con la clásica perilla milimétrica de VW. Si bien la línea de cintura es alta y los pilares A lanzados, la visibilidad es buena y está asistida por dos retrovisores externos de generosas dimensiones.

Volkswagen sigue apostando al tacto mecánico

Lo primero que vas a sentir cuando pongas en marcha al nuevo Polo es que Volkswagen sigue apostando (para mi felicidad) al tacto mecánico, especialmente en la sensación del pedal de freno y de la selectora de cambios. Por el contrario, a la dirección la vas a sentir algo sobreasistida, pero es solo en bajas velocidades lo que disminuye la fatiga en el tránsito urbano, una vez que se alcanza velocidad, toma la consistencia correcta y se nota en su correcto tacto que su asistencia eléctrica es de nueva generación.

Más confort que velocidad

En el tránsito urbano el nuevo Volkswagen Polo y su 1.6L 16V de 110CV te van a dar muy buena reacción, apoyados por una transmisión con los primeros cambios de relaciones cortas. Las suspensiones hacen un muy buen trabajo, no solo filtran las irregularidades, lo hacen de buena manera, libres de ruidos y asperezas.

a 120 km/h de velocímetro viajaba con 3.250 rpm y la cabina se sentía bien aislada

La historia cambia a la hora de acelerar, ya sea a baja velocidad en los morros o en los cambios superiores. Si antes 110 CV estaba bien para el segmento, por tamaño y peso que requiere estar al tope en seguridad (el Polo tiene 5 estrellas en LatinNCAP) ya se quedan cortos. El 1.0 TSi agregaría solo unos 6 caballos (con etanol se va a 128, pero con nafta son 116 CV), pero elevaría el torque a 235 Nm, valores propios de un 2.0L aspirado.

En el lado positivo está la calidad de marcha, a 120 km/h de velocímetro viajaba con 3.250 rpm y la cabina se sentía bien aislada, al no tener la radio encendida solo sentíamos un rumor lejano de roce aerodinámico.

Vida a bordo

Adentro del nuevo Volkswagen Polo la vida es confortable, práctica y ordenada, todo está a mano, incluyendo varios portaobjetos y la pantalla del equipo multimedia. Colocada alta en el tablero es de fácil visualización y su sistema funciona rápido. Si bien en las versiones Highline es de 8,0”, en nuestro caso era de 6,5 pulgadas y no incluía GPS, asunto solucionado con el Mirror Screen para los dispositivos de Apple y Android que en nuestro caso nos permitió usar cartografía de Google con reporte de tránsito incluido.

La pantalla es de fácil visualización y su sistema funciona rápido

El espacio interior es muy bueno, con nosotros viajó una persona de 1,79 metros en el asiento trasero y él tenía suficiente espacio para piernas y cabeza sentado detrás de un conductor de su misma altura.

¿Conclusiones?

Es un poco rápido para sacar conclusiones, aunque en este primer contacto recolectamos mucha información sobre el nuevo Volkswagen Polo made in Mercosur. Entre lo menos está la potencia, la ausencia de regulaciones para volante y la sensación algo espartana del tablero. Entre lo más está la sensación de solidez y buen ensamblado, la calidad de marcha y de vida a bordo.

creo que el Polo te va a justificar más a partir de la versión intermedia

Por lo que te dije recién es que creo que el Polo te va a justificar más a partir de la versión intermedia, donde va a seguir en deuda con la potencia, pero ya te va a estar aportando el equipamiento “necesario” para un auto que compite en la franja alta del segmento.

¿Crees que el nuevo Volkswagen Polo está para pelearle a modelos como los 208 y Fiesta? ¿Vos qué opinás?

Vivo en el contacto del con el nuevo Polo desde San Pablo Brasil junto con 16 Válvulas

Galería Volkswagen Polo made in Mercosur

Volkswagen Polo made in Mercosur

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