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Prueba Nuevo Volkswagen Polo Sedán

La marca recupera un nombre clásico de nuestro mercado, pero, ¿será el reemplazo del Bora?

Prueba Nuevo Volkswagen Polo Sedán

A fines de 2013 llegaba a México un sedán de Volkswagen con el nombre Vento, y como Autocosmos tiene presencia en toda América Latina lo probamos. Lo peculiar del caso es que ese modelo nada tiene que ver con el que la marca comercializa en nuestro país y en Argentina pensamos que podría cubrir el lugar dejado por el Bora, por eso supusimos que tendría ese nombre. Finalmente el modelo llegó a nuestras tierras rescatando el conocido nombre Polo y ahora lo probamos en nuestras calles y rutas.

 

¿Qué auto es entonces?

Lo estrictamente cierto es que se trata de la versión sedán del modelo europeo que llega desde India para cubrir el espacio entre el Voyage y el Vento, pero según aclara la marca, no tiene la intención de ser visto como el reemplazo del Bora.

Usando el Comparador de Autocosmos el nuevo Volkswagen Polo Sedán mide 4.384 mm de largo por 1.600 mm de ancho y 1.467 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.553 mm. Esto hace que supere al Bora y al Voyage en todas las medidas menos en ancho, pero que no alcance al Vento.

 

Mecánica y seguridad

El nuevo Volkswagen Polo Sedán se basa en la plataforma VAG A05, es decir la del Polo hatchback europeo, pero que ha sido estirada 412 mm para darle un baúl de 454 litros. Al frente de este modelo se sitúa la versión 16V del 1.6L que entrega 105 CV y 153 Nm a las ruedas delanteras vía una transmisión manual de 5 cambios o una automática con mando secuencial de 6 velocidades.

Respecto de la seguridad ofrece los obligatorios doble airbag y ABS, sumando anclajes ISOFIX y apoyacabezas más cinturón de tres puntos en la plaza central trasera. Estas medidas, sumadas al buen trabajo de la estructura le acaban de permitir alcanzar las 5 estrellas de protección de adultos y 3 para la de infantes en las pruebas de choque realizadas por Latin NCAP.

Diseño e Interior

Estéticamente, el nuevo Volkswagen Polo Sedan sigue los actuales lineamientos de la marca y puede ser confundido con un Vento a primera vista. Prestando un poco de atención vemos que los detalles son diferentes, pero el punto más diferenciado son las ópticas posteriores que en este caso no invaden el portón del baúl. Un batallón de aditamentos en cromo que agrega elegancia al conjunto.

Puertas adentro nos encontramos con una cabina muy Volkswagen con el tablero que apunta ligeramente hacia el conductor. Cualquiera que haya manejado un modelo actual de la marca, ya sea made in Mercosur, México o Europa, reconocerá inmediatamente volante, cuadro de instrumentos, palanca de cambios y demás componentes. La única gran diferencia es que la regulación del respaldo es por palanca y no por la clásica perilla de VW.

En cuanto a la calidad general percibida es buena, y si bien plásticos y algunos encastres dejan lugar para mejoras, no desentonan con la calidad de los modelos compactos producidos en nuestra región. El diseño del tablero -con pocos encastres- da sensación de solidez mientras que un despliegue de biseles en cromo suma interés a un ambiente donde el negro gobierna tiránicamente. Donde el nuevo Volkswagen Polo Sedan brilla es en el espacio para las plazas traseras, bueno para hombros y cabezas de dos adultos y con suficiente despeje para que las piernas de una persona de 1.75 metros viaje muy cómoda detrás de otra de la misma altura.

 

Comportamiento dinámico

La posición de manejo se logra fácilmente con regulaciones de altura y profundidad de volante y de altura para la butaca (increíblemente la del acompañante cuenta con esta misma posibilidad), los pisteros pueden manejar bien bajo, los que quieren una mejor visibilidad pueden ir cerca del techo. Los espejos exteriores son algo angostos, pero la visibilidad es buena, solo nos hubiera gustado contar con sensores de estacionamiento traseros no presentes en el nuevo Polo Sedan.

Además de probar acá la versión con caja automática, en la presentación pudimos recorrer varios kilómetros con la manual, y en ambos casos nos llamó la atención la rumorosidad del motor, aunque se siente menor en el que pasa los cambios solo. El sonido es agradable, especialmente para los pisteros, pero no se corresponde con la aceleración que es moderada. Para sacarle jugo a este motor hay que pasarlo de las 3.000 rpm que es cuando se acerca a su pico de torque máximo.

El nuevo Volkswagen Polo es un auto confortable, con una regulación de suspensiones que se siente más indulgente que en los modelos del Mercosur. En ciudad se desplaza con facilidad y en ruta es silencioso gracias al correcto burleteado y a la acción de la 6ta larga. A 120 km/h de velocímetro (115 reales) la aguja del tacómetro marca 2.500 rpm y el consumo promedio se sitúa en unos destacables 6.1 L/100km o 16.4 Km/L.

Si bien los vientos laterales logran molestarlo un poco, el nuevo Volkswagen Polo Sedan es estable en rectas hasta a unos 150 km/h. En curvas se siente que no es tan firme, pero tiene correcto aplomo y las suspensiones logran que no salte doblando rápido sobre asfalto en muy mal estado.

 

Conclusiones

Volkswagen Argentina es honesta al llamar Polo a este nuevo sedán. Este modelo no reemplaza al Bora y tiene una propuesta diferente en la que se destacan el diseño elegante, el espacio interior, el baúl y elementos de equipamiento como el climatizador. En la otra cara está la capacidad de aceleración limitada, la rumorosidad del motor y la calidad del interior que podría ser mejor para el renglón alto del segmento al que ataca.

En cuanto al consumo, resultó algo elevado en ciudad con 12 L/100 km (8.3 Km/L), pero muy bueno en ruta, al menos con la caja automática cuya 6ta larga también permite un viaje relajado, disfrutando el correcto sonido del estéreo.

Respecto del equipamiento, precio y otros datos técnicos podés revisarlos a fondo haciendo click acá para ver las fichas completas del nuevo Volkswagen Polo Sedan en el Catálogo de Autocosmos.

Hernando Calaza. Fotos: Ezequiel Las Heras recomienda

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